24/01/26.-
El Gobierno oficializó el nombramiento de Shadia Valdez como jefa encargada del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) tras la renuncia de Iván Paredes, quien dejó el cargo en medio de serios cuestionamientos por presuntos sobornos y procesos de contratación irregulares. La designación fue formalizada el 23 de enero mediante la Resolución Suprema N.º 032-2026-JUS, publicada por el Ministerio de Justicia.
Valdez es abogada, con estudios en Derecho y Ciencias Políticas, y cuenta con una sólida formación académica orientada a la gestión pública y las políticas de Estado, tanto en universidades peruanas como extranjeras. Su perfil incluye maestrías y programas de especialización en gobierno, liderazgo y gobernabilidad, lo que el Ejecutivo considera un respaldo técnico para asumir el encargo.
A lo largo de más de una década, Valdez ha ocupado diversos cargos de alta responsabilidad en el sector público, entre ellos funciones directivas en el Ministerio de Trabajo, gobiernos regionales, municipalidades y el Congreso. Además, ha tenido participación política como regidora metropolitana y ha sido asesora en distintas instancias del Estado.
Desde noviembre de 2025, se desempeñaba como viceministra de Justicia. Su actual rol en el INPE será temporal y acumulativo, hasta que el Ejecutivo defina a un titular definitivo. Según el Gobierno, esta medida busca garantizar la continuidad administrativa y operativa del sistema penitenciario en un contexto de crisis institucional.
La salida de Iván Paredes, concretada el 20 de enero, se produjo tras una cadena de denuncias que incluyeron presuntos sobornos, sanciones administrativas, devoluciones irregulares de dinero y contrataciones sin cumplir requisitos legales. A ello se sumó un intento de fuga en el penal de Piura, hecho que terminó de debilitar su permanencia en el cargo.
El caso vuelve a poner en evidencia las fragilidades del sistema penitenciario y los problemas en los criterios de designación de altos funcionarios. Aunque el Ejecutivo asegura que busca reforzar la transparencia, la designación temporal de Valdez plantea el reto de pasar del control de daños a una reforma estructural real, en una institución golpeada por la desconfianza y la falta de liderazgo sostenido.