MÉDICOS OPERAN A MENOR EN PLENO APAGÓN EN EL HOSPITAL DEL NIÑO

23/01/26.

Un corte de energía registrado la tarde del miércoles puso en evidencia graves falencias en la gestión de emergencias del Hospital del Niño de Breña, luego de que un equipo médico se viera obligado a continuar una cirugía cardiovascular pediátrica iluminándose con linternas de teléfonos celulares. La falta de activación de un plan de contingencia convirtió una intervención de alta complejidad en una situación de riesgo extremo para el paciente y el personal de salud.

El apagón, ocurrido alrededor de las cinco de la tarde, dejó sin funcionamiento áreas críticas del Instituto Nacional de Salud del Niño, como las salas de operaciones y la unidad de cuidados intensivos pediátrica. Ascensores, sistemas de climatización, equipos médicos y, de manera temporal, el suministro de agua potable quedaron inoperativos, generando un escenario caótico dentro del establecimiento.

La emergencia fue expuesta públicamente tras la difusión de imágenes en redes sociales que mostraban a los médicos operando en condiciones precarias. Según el propio personal, la situación se volvió cada vez más peligrosa a medida que las baterías de los celulares se agotaban. Los trabajadores denunciaron que, ante un evento de esta magnitud, debió activarse un protocolo que incluyera el uso de grupos electrógenos o el traslado inmediato de pacientes, lo que no ocurrió.

El personal responsabilizó a la actual dirección del hospital por no validar ni ejecutar planes de contingencia, y alertó sobre un clima de temor interno ante posibles represalias. El hecho se suma a una crisis estructural marcada por sobrecarga asistencial y baja ejecución presupuestal.

El episodio revela una alarmante precariedad en la gestión hospitalaria y expone las consecuencias de la falta de planificación en servicios esenciales. Más allá del heroísmo del personal médico, el caso plantea serias dudas sobre la capacidad del Estado para garantizar condiciones mínimas de seguridad en un hospital especializado en atención infantil, así como sobre la urgencia de fiscalizar responsabilidades y revisar protocolos de emergencia.