23/12/25.-
La crisis por el financiamiento de las becas estatales se agudiza y expone una preocupante falta de coordinación entre el Ejecutivo y el Congreso. Los ministros de Economía y Finanzas, Denisse Miralles, y de Educación, Jorge Figueroa, comunicaron que no asistirán a la sesión extraordinaria de la Comisión de Educación del Parlamento, convocada con carácter de urgencia para este lunes 22 de diciembre, en la que debían explicar el drástico recorte presupuestal que amenaza la continuidad de miles de becas destinadas a jóvenes de bajos recursos.
A esta ausencia se suma una nueva señal de incertidumbre: el Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo anunció la postergación de la publicación de la lista de preseleccionados de Beca 18, que inicialmente debía difundirse este mes y ahora se conocerá recién en enero. La decisión contradice declaraciones previas del propio Ministerio de Educación, que había asegurado que los resultados se publicarían antes de Navidad.
La Comisión de Educación, presidida por el congresista Segundo Montalvo, había citado a ambos ministros para que sustenten la asignación presupuestal aprobada en la Ley de Presupuesto 2026, que solo destinó S/50 millones de los S/793 millones solicitados para financiar 38.000 becas a nivel nacional. Pese a la gravedad del recorte, el MEF y el Minedu justificaron su inasistencia alegando compromisos previamente agendados.
El retraso en la publicación de resultados mantiene en vilo a más de 97.000 postulantes, cuando el presupuesto actual apenas permitiría financiar alrededor de 2.000 de las 20.000 becas ofrecidas para Beca 18. Tradicionalmente, la difusión de la lista de preseleccionados en diciembre permite a los estudiantes planificar con anticipación su futuro académico, por lo que la postergación afecta directamente esa posibilidad.
Para Anthony Ramos, presidente de la Red Nacional de Juventudes, la raíz del problema es la falta de una definición clara del MEF sobre el monto real que se asignará al programa. Según explicó, el Minedu y el Pronabec no pueden determinar cuántas becas ofrecerán sin un respaldo presupuestal concreto, lo que retrasaría la emisión del informe técnico hasta enero, a la espera de un eventual crédito suplementario.
Ramos advirtió que reducir el número de becas en pleno proceso podría acarrear responsabilidades legales para el Estado, al tratarse de un concurso público con reglas ya establecidas. Además, cuestionó la limitada capacidad del Minedu para cubrir el déficit con recursos propios, debido a que cerca del 70% de su presupuesto está comprometido en el pago de planillas docentes.
Ante la falta de respuestas, organizaciones juveniles anunciaron una movilización hacia el MEF en enero, exigiendo que se respete la promesa de 38.000 becas. La situación, señalan, mantiene a miles de estudiantes y familias en un limbo académico y económico, reflejando una gestión que posterga decisiones clave en uno de los sectores más sensibles del país: la educación.