ACUÑA Y KEIKO UNEN AGENDA POR LA SEGURIDAD CIUDADANA

13/07/26.-

La presidenta electa, Keiko Fujimori, continúa con su ronda de reuniones políticas de cara a la transferencia de mando prevista para el 28 de julio. En esta ocasión recibió al líder de Alianza para el Progreso (APP) y excandidato presidencial, César Acuña, en un encuentro orientado a abordar los principales desafíos que enfrentará la próxima administración.

Al concluir la cita, realizada en el local de Fuerza Popular, en San Isidro, Acuña reveló que la conversación estuvo centrada en la creciente crisis de inseguridad ciudadana y en la necesidad de garantizar estabilidad política durante los próximos cinco años. El dirigente sostuvo que el país requiere consensos entre las distintas bancadas del Congreso para evitar nuevos episodios de confrontación política que afecten la gobernabilidad.

Durante sus declaraciones, el líder de APP exhortó a las fuerzas políticas a dejar de lado los intereses partidarios y priorizar una agenda nacional. Según afirmó, el Perú ha atravesado una década marcada por la inestabilidad institucional y consideró que el próximo gobierno representa una oportunidad para recuperar la confianza ciudadana mediante un periodo sostenido de gobernabilidad.

Acuña también advirtió que la inseguridad se ha convertido en la principal preocupación de los peruanos y remarcó que, en el norte del país, la prevención frente al fenómeno El Niño debe recibir atención inmediata. En ese sentido, insistió en que el Ejecutivo mantenga una coordinación permanente con los gobiernos regionales y municipales para ejecutar obras de prevención y responder con mayor eficacia a las demandas de la población.

Asimismo, expresó su respaldo a la futura gestión de Keiko Fujimori y recomendó conformar un gabinete ministerial integrado por profesionales con experiencia técnica y capacidad de gestión, al considerar que el desempeño de los ministros será determinante para el éxito del nuevo gobierno.

La reunión entre Keiko Fujimori y César Acuña evidencia el inicio de una etapa de acercamientos políticos orientados a construir una base de gobernabilidad antes de la asunción del nuevo gobierno. Sin embargo, más allá de los llamados al diálogo, el verdadero reto será traducir esos compromisos en políticas concretas que respondan a una ciudadanía golpeada por la delincuencia, la desaceleración económica y la desconfianza hacia la clase política.

Si bien la seguridad ciudadana aparece como el eje central del discurso de ambos líderes, diversos sectores esperan que las futuras coordinaciones no se limiten a declaraciones públicas y que se reflejen en reformas institucionales, fortalecimiento de la Policía Nacional y una estrategia integral contra el crimen organizado. Del mismo modo, la insistencia en preparar al país frente al fenómeno El Niño responde a una necesidad urgente, considerando los antecedentes de infraestructura vulnerable y la lenta capacidad de respuesta estatal en anteriores emergencias.

El encuentro también revela que las alianzas políticas serán determinantes para asegurar estabilidad en el Congreso. No obstante, esa gobernabilidad deberá estar acompañada de transparencia, resultados y una adecuada fiscalización para evitar que los acuerdos políticos sean percibidos únicamente como repartos de poder, sino como mecanismos para atender las demandas más urgentes de la población.