BEBÉ MUERE EN GUARDERÍA «BABYLAND» DE LOS OLIVOS Y DENUNCIAN PRESUNTA NEGLIGENCIA

15/06/26.-

La muerte de un bebé de apenas un año en una guardería del distrito de Los Olivos ha generado conmoción y fuertes cuestionamientos sobre las condiciones de supervisión y seguridad en los centros de cuidado infantil privados. El caso, que actualmente es investigado por la Policía Nacional y el Ministerio Público, ocurrió en la guardería Baby Land, ubicada en la avenida Próceres de Huandoy.

Según la denuncia presentada por los padres, el menor fue dejado en el establecimiento durante la mañana, como ocurría habitualmente. Sin embargo, horas después recibieron una llamada de emergencia desde el local alertándoles que el niño no reaccionaba. Al llegar, el padre encontró al menor en brazos de una trabajadora y aseguró que el bebé ya no respiraba ni mostraba signos vitales, por lo que decidió trasladarlo inmediatamente al Hospital Municipal de Los Olivos.

Los médicos confirmaron que el niño ingresó sin vida al centro de salud. Además, de acuerdo con el parte policial y la denuncia de los familiares, el menor presentaba hematomas en el rostro y otras partes del cuerpo, situación que incrementó las sospechas sobre una posible negligencia o presunto maltrato dentro del establecimiento.

Tras conocerse el caso, agentes de la comisaría Laura Caller Ibérico acudieron a la guardería para identificar a las personas responsables del cuidado del menor. Durante las diligencias fueron intervenidas la directora del centro infantil, Wendy Susana Berrocal Almeyda, y dos jóvenes cuidadoras encargadas de atender a los niños durante la jornada.

La directora sostuvo ante la Policía que la madre habría informado previamente que el bebé presentaba un delicado estado de salud y aseguró que el menor participó en actividades normales antes de descompensarse repentinamente. No obstante, las autoridades continúan recopilando testimonios y pruebas para esclarecer qué ocurrió en las horas previas al fallecimiento.

El caso ha vuelto a poner bajo debate la fiscalización de las guarderías privadas y los controles que existen sobre el personal encargado del cuidado infantil. Diversos especialistas advierten que muchos establecimientos operan con limitada supervisión y sin protocolos adecuados de emergencia, pese a trabajar con menores en situación de alta vulnerabilidad.

Mientras las investigaciones avanzan, la muerte del menor ha generado indignación entre vecinos y padres de familia, quienes exigen que se determinen responsabilidades y se garantice una mayor vigilancia sobre este tipo de centros infantiles.