COMAS: SICARIO MATA A CHOFER DE COMBI Y MUERE ABATIDO POR POLICÍA DE CIVIL

08/01/26.-

Una violenta escena sacudió la noche del miércoles al distrito de Comas, cuando un conductor de transporte público fue asesinado a balazos mientras cumplía su ruta habitual a bordo de una combi. El ataque, según información preliminar de la Policía, fue ejecutado de manera calculada por un sujeto que habría actuado como sicario tras fingir ser un pasajero más.

De acuerdo con testimonios recogidos en el lugar, el agresor abordó la unidad sin levantar sospechas, con vestimenta común y una actitud serena. Se ubicó estratégicamente en un asiento cercano al conductor, desde donde tenía un ángulo directo para perpetrar el ataque. Sin mediar palabra ni amenaza, sacó un arma de fuego y disparó repetidas veces contra el chofer, quien murió casi de inmediato ante la gravedad de las heridas, frente a pasajeros que regresaban a casa tras su jornada laboral.

Tras cometer el crimen, el atacante descendió del vehículo e intentó huir por una vía cercana. No obstante, su escape fue interrumpido por un policía de la PNP que viajaba de civil en la misma unidad. El agente inició una persecución que derivó en un enfrentamiento armado a corta distancia, culminando con el sicario abatido. La rápida intervención evitó que el agresor pudiera escapar o poner en riesgo a más personas en una zona de alta concurrencia.

La escena fue acordonada minutos después para las investigaciones correspondientes. Hasta el lugar llegó el comandante general de la PNP, Óscar Arriola, quien respaldó públicamente la actuación del efectivo y señaló que el delincuente estaría vinculado a redes de extorsión que operan contra transportistas. El alto mando enfatizó que la respuesta policial se ajustó al marco constitucional y legal, y la presentó como una acción firme frente al crimen organizado.

Este nuevo hecho de sangre expone, una vez más, la vulnerabilidad del transporte público frente a la criminalidad y la expansión de la extorsión como una amenaza cotidiana. Aunque la intervención policial evitó un mayor daño, el asesinato del chofer confirma la falta de medidas efectivas de prevención y protección para quienes trabajan en rutas cada vez más controladas por el miedo. La respuesta reactiva, por valiente que sea, no reemplaza la urgencia de una estrategia integral que ataque las redes criminales antes de que el sicariato vuelva a imponerse en las calles.