DELINCENTES PERFORAN JOYERÍA A METROS DEL PALACIO DE GOBIERNO

08/01/26.-

Un audaz robo fue perpetrado contra una joyería ubicada en el jirón Conde de Superunda, en pleno Cercado de Lima, luego de que un grupo de delincuentes accediera al local mediante un forado abierto desde un inmueble abandonado contiguo. El asalto permitió la sustracción de alrededor de cuatro mil dólares en efectivo, además de diversas joyas y objetos de valor.

El hecho se produjo en una zona catalogada como de alta seguridad, a pocas cuadras del Palacio de Gobierno, lo que ha despertado serios cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta de las autoridades en un punto considerado estratégico de la capital. Según relató el propietario del establecimiento al programa 24 Horas, los delincuentes aprovecharon que el predio colindante se encontraba desocupado para ejecutar el ingreso sin levantar sospechas.

Desde ese inmueble, los sujetos perforaron una pared que atravesó un tragaluz y desembocó en el baño del primer nivel de la joyería, evitando así forzar accesos visibles. El comerciante precisó que el robo se habría producido cerca de la medianoche y afectó a un negocio de carácter familiar.

Las imágenes de seguridad evidencian la participación de al menos ocho personas. Mientras algunos permanecían en el local abandonado, uno de los delincuentes se introdujo por el forado y recorrió el establecimiento, incluso accediendo al mezzanine en busca de más bienes. La intervención oportuna del dueño impidió que el botín fuera mayor.

Pese a que una persona fue intervenida tras el robo, el propietario denunció que el sospechoso fue liberado horas después, situación que incrementa la sensación de impunidad.

Este caso pone en evidencia la fragilidad del sistema de seguridad incluso en áreas consideradas altamente resguardadas. La modalidad empleada, sumada a la rápida liberación de un intervenido, refuerza la percepción ciudadana de desprotección y falta de eficacia en la lucha contra el crimen organizado, alimentando dudas sobre la real disuasión del delito en el corazón político del país.