Con la llegada del verano, el uso de piscinas públicas y privadas se incrementa de manera significativa en todo el país. Miles de familias buscan aliviar el calor, muchas veces sin verificar las condiciones sanitarias de los recintos que visitan. Esta falta de información puede tener consecuencias serias para la salud, que van desde infecciones comunes hasta enfermedades potencialmente mortales, como las provocadas por amebas de vida libre, conocidas como “amebas comecerebros”.
Frente a este riesgo, el Ministerio de Salud, a través de Digesa y las Direcciones de Redes Integradas de Salud (Diris), realiza una vigilancia sanitaria permanente de las piscinas públicas y privadas de uso colectivo. El objetivo es determinar si cumplen con los estándares exigidos por la normativa y si ofrecen condiciones seguras para los usuarios.
Las inspecciones se basan en cuatro criterios principales. El primero es la calidad microbiológica del agua, que incluye el control del cloro residual y la turbiedad. El segundo es la limpieza del estanque y su entorno, verificando la transparencia del agua, la ausencia de residuos sólidos y la implementación de medidas para evitar criaderos de zancudos. El tercer criterio evalúa el equipamiento y la operatividad, como sistemas de desinfección, recirculación, servicios higiénicos y vestuarios. Finalmente, se revisa el ordenamiento documentario, que obliga a contar con autorización de funcionamiento y un registro actualizado de parámetros sanitarios.
Las piscinas que cumplen con estos requisitos exhiben el sticker de “piscina saludable”, el cual debe consignar la fecha de la última verificación. Además, el aplicativo Verano Saludable permite a la ciudadanía conocer el estado actual de piscinas y playas, así como realizar denuncias u observaciones.
En el distrito de Ventanilla, Callao, la vigilancia sanitaria ha identificado piscinas consideradas saludables, entre ellas el Centro de Formación Deportiva Angamos (CEFODEP), el Centro de Formación Deportiva Freddy Ternero Corrales, la I.E.P. San Francisco de Asís, el Centro Recreacional Parasol, la Piscina Restaurant Recreo El Delfín, la piscina de la I.E.P. Isaac Newton, la piscina del colegio Trento, el Centro Recreacional Los Delfines de Costa Azul EIRL, Piscina Las Américas II y The King of the Ranch. En contraste, figuran como no saludables la piscina de la I.E.P. Héroes del Pacífico y el Centro Recreacional Campestre Jatun Mama.
El incumplimiento de los criterios sanitarios expone a los usuarios a infecciones gastrointestinales, otitis, conjuntivitis, hongos, dermatitis y otros cuadros que pueden agravarse. Más allá de las recomendaciones sobre bloqueador solar y horarios seguros, el panorama evidencia una necesidad urgente de mayor prevención e información. Elegir piscinas autorizadas no es solo una recomendación, sino una decisión clave para proteger la salud durante la temporada de verano.