13 MARZO 2025.- El Ministerio Público ha solicitado penas de cárcel efectiva para los responsables de la muerte de Alexandra Porras y Carlos Campos, dos jóvenes que fallecieron electrocutados en un local de McDonald’s en Pueblo Libre en 2019 mientras limpiaban una máquina de gaseosas. La Fiscalía acusa a los implicados de homicidio simple y violación de las normas de seguridad y salud en el trabajo. Según esta tesis, los gerentes de Operaciones y Negocios enfrentarían una condena de siete años, mientras que el gerente general de Arcos Dorados Perú podría recibir una pena de cuatro años de prisión.
El abogado de la familia Porras, José Ocampo, sostiene que la tragedia ocurrió por la negligencia de los gerentes, quienes estaban al tanto de las fallas eléctricas de la máquina. Incluso, un mensaje en un grupo de WhatsApp llamado «La Marina» evidenció que 28 horas antes del accidente se sabía de la fuga eléctrica, pero no se tomaron medidas adecuadas. A pesar de ello, los jóvenes fueron obligados a limpiar el equipo sin contar con implementos de seguridad.
La Fiscalía concluyó que la máquina presentaba un deficiente aislamiento eléctrico, lo que provocó las descargas que causaron las muertes. Además, la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) identificó múltiples incumplimientos a las normas de seguridad en el local, lo que derivó en una multa de más de 845 mil soles para Arcos Dorados del Perú.
El caso avanza hacia el juicio, donde se busca establecer un precedente en materia de seguridad laboral. Las familias exigen justicia y la reparación de los daños causados por esta tragedia, mientras la empresa asegura haber colaborado con las investigaciones.