DOS MENORES CAEN DE TERCER NIVEL EN PLAZA CÍVICA DE MI PERÚ Y QUEDAN GRAVES

26/01/26.-

La mañana del lunes 26 de enero, alrededor de las 8:20 a. m., dos niñas de 9 y 10 años sufrieron una aparatosa caída desde el tercer nivel de la Plaza Cívica del distrito de Mi Perú hacia el segundo nivel del recinto. De acuerdo con testimonios recogidos en el lugar, las menores se encontraban jugando cerca de las rendijas metálicas de la estructura cuando una de ellas cedió repentinamente, provocando que ambas cayeran hacia el área del auditorio municipal, donde habitualmente se desarrollan actividades públicas.

El hecho generó consternación entre los vecinos, quienes manifestaron su indignación al considerar que se trata de un espacio frecuentado por familias y niños. Las menores, identificadas con las iniciales PYNRM (9) y BMKRM (10), fueron auxiliadas y trasladadas inicialmente al hospital de Ventanilla. Sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones, fueron referidas posteriormente al hospital Daniel Alcides Carrión para una atención especializada.

Mediante un comunicado, la Municipalidad de Mi Perú sostuvo que las rejillas metálicas del lugar se encontraban aseguradas al momento del accidente. No obstante, tras revisar las cámaras de videovigilancia, la comuna indicó que se habría detectado que, la noche anterior, dos niños retiraron los mecanismos de seguridad de dichas estructuras. Serenazgo acudió de inmediato tras el incidente para brindar apoyo a las víctimas.

Más allá de la versión municipal, el accidente evidencia una preocupante falta de control y mantenimiento en espacios públicos destinados al uso ciudadano. La presunta manipulación previa de las rejillas no exime a la autoridad local de su responsabilidad de garantizar infraestructura segura, especialmente en zonas donde concurren menores. El caso plantea serios cuestionamientos sobre la supervisión preventiva, la señalización de riesgos y la respuesta municipal ante posibles fallas estructurales. La seguridad de los espacios públicos no puede depender de explicaciones posteriores, sino de acciones constantes que eviten tragedias anunciadas.