26/01/26.-
Un total de 36 fórmulas presidenciales, respaldadas por el mismo número de organizaciones políticas, quedaron oficialmente inscritas para participar en las elecciones generales de 2026, programadas para el 12 de abril. Este escenario se confirmó luego de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) resolviera las tachas y apelaciones presentadas contra las candidaturas de Mario Vizcarra, de Perú Primero, y Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, despejando así los últimos obstáculos para la conformación del abanico electoral.
De acuerdo con el cronograma oficial, el 11 de febrero se publicará la relación definitiva de fórmulas presidenciales y listas de candidatos admitidas. Ese mismo día vencerá el plazo para la renuncia de postulantes y el retiro de listas. Posteriormente, el 26 de febrero, culminará el periodo para resolver, en primera instancia, las exclusiones y tachas pendientes.
En paralelo, se ha evidenciado un alto nivel de inestabilidad en las candidaturas. Un informe periodístico reveló que, a poco más de un mes del cierre de inscripciones, al menos 22 postulantes al Senado, la Cámara de Diputados y el Parlamento Andino han presentado su renuncia en diversas circunscripciones del país, reflejando las tensiones internas y la falta de consolidación de varias agrupaciones políticas.
La inscripción de 36 planchas presidenciales confirma la fragmentación del sistema político peruano y anticipa una campaña altamente dispersa. Si bien la amplia oferta electoral puede interpretarse como una expresión de pluralidad, también evidencia la debilidad orgánica de los partidos y la ausencia de consensos programáticos sólidos. La elevada cantidad de renuncias y ajustes de último momento refuerza la percepción de improvisación y precariedad en la construcción de liderazgos, lo que podría traducirse en una elección marcada por la volatilidad del voto y la desconfianza ciudadana.