ESSALUD AFIRMA QUE SE NORMALIZÓ ABASTECIMIENTO DE TACROLIMUS A TRASPLANTADOS

13 DICIEMBRE 2025.-

El Seguro Social de Salud (EsSalud) informó que el abastecimiento del medicamento Tacrolimus, esencial para la supervivencia de pacientes trasplantados, ha sido restablecido tras varias semanas de escasez que generaron alarma entre familiares y usuarios del sistema. El anuncio se produce luego de reiteradas denuncias públicas que evidenciaron la falta del fármaco en diversos hospitales de la institución.

El Tacrolimus es un inmunosupresor de uso continuo y su interrupción puede provocar un rápido deterioro del paciente, con riesgo de rechazo del órgano trasplantado e incluso la muerte. Por ello, la confirmación de su distribución ha generado alivio, aunque también cuestionamientos sobre la gestión que llevó a esta situación crítica.

Según EsSalud, un total de 129 420 tabletas serán distribuidas de manera progresiva desde el sábado 13 y domingo 14 de diciembre a los hospitales Guillermo Almenara Irigoyen, Edgardo Rebagliati Martins y Alberto Sabogal Sologuren, además de las redes asistenciales de Arequipa y La Libertad. La entidad precisó que esta medida es temporal y que la solución definitiva dependerá de la adquisición de un lote mayor que permita garantizar el suministro del medicamento por al menos un año, proceso que aún se encuentra en curso.

El Ministerio de Salud informó que el 11 de diciembre entregó un tercer lote de Tacrolimus al almacén central de EsSalud como apoyo temporal, sin afectar el abastecimiento de hospitales del Minsa ni de los gobiernos regionales.

La crisis del Tacrolimus expone serias deficiencias en la planificación y gestión del abastecimiento de medicamentos críticos en el sistema de salud. Si bien la distribución anunciada evita un daño inmediato, llega tarde para muchos pacientes que enfrentaron días de incertidumbre. Las duras denuncias de familiares, que describen consecuencias físicas graves en los afectados, reflejan el impacto humano de una falla administrativa que no puede repetirse. Garantizar el suministro continuo de medicamentos vitales no debe ser una reacción ante la presión pública, sino una obligación permanente del Estado.