FUERZA POPULAR DESCARTA FRAUDE ELECTORAL

11/05/26.-

En la recta final hacia la segunda vuelta electoral, voceros de Fuerza Popular han optado por marcar distancia del discurso de fraude promovido por Rafael López Aliaga, candidato de Renovación Popular. Luis Galarreta y Miguel Torres, integrantes de la plancha presidencial de Keiko Fujimori, aseguraron que respetarán los resultados oficiales emitidos por el Jurado Nacional de Elecciones, pese a reconocer la existencia de supuestas irregularidades en el proceso.

Galarreta descartó respaldar cualquier intento de anular los comicios, enfatizando que su agrupación acatará la proclamación oficial. No obstante, dejó abierta la posibilidad de impulsar una auditoría internacional que permita esclarecer cuestionamientos de cara a futuros procesos. En la misma línea, Torres defendió la necesidad de preservar el orden democrático y someterse a las reglas institucionales, en un contexto donde las denuncias de fraude han tensionado el escenario político.

Más allá del debate electoral, el fujimorismo busca reposicionarse con un discurso orientado a la gobernabilidad. Según Galarreta, el eventual gobierno 2026-2031 no se limitaría a cuadros partidarios, sino que incorporaría perfiles técnicos y abriría la puerta a alianzas políticas, en un intento por ampliar su base de legitimidad. Esta estrategia apunta a contrarrestar la histórica fragmentación y el rechazo que ha enfrentado el partido en ciclos anteriores.

En el plano económico, la agrupación plantea una agenda centrada en infraestructura y manejo fiscal responsable, aunque admite la posibilidad de incrementar el endeudamiento público si las condiciones lo requieren. Esta postura podría generar cuestionamientos sobre la sostenibilidad de sus propuestas, especialmente en un contexto de demandas sociales crecientes.

De cara a una eventual contienda frente a Roberto Sánchez, Torres sostiene que el antifujimorismo habría disminuido, lo que abriría mayores oportunidades electorales para su partido. Sin embargo, esta lectura podría subestimar la persistencia de un voto crítico que, más allá de cifras coyunturales, sigue siendo un factor determinante en la política peruana. Asimismo, el rechazo a propuestas de cambio constitucional refleja una línea conservadora que apuesta por la estabilidad institucional, aunque sin abordar a profundidad las causas del descontento ciudadano.

El discurso actual de Fuerza Popular evidencia un intento de moderación y aprendizaje tras experiencias pasadas, especialmente luego de la crisis política de 2016. No obstante, el reto será demostrar que esta aparente madurez no responde únicamente a una estrategia electoral, sino a un compromiso sostenido con la institucionalidad y la construcción de consensos en un escenario político aún polarizado.