HALLAN MUERTO A PADRE DESAPARECIDO TRAS ASISTIR A FIESTA PATRONAL EN VES

18/06/26.-

La búsqueda de Russell Aguilar Ninasivincha, de 44 años, terminó de manera trágica luego de que las autoridades confirmaran su fallecimiento días después de haber sido reportado como desaparecido tras asistir a una fiesta patronal en Villa El Salvador. El caso ha generado preocupación debido a las circunstancias que rodearon su desaparición y a las interrogantes que aún permanecen sin respuesta.

De acuerdo con la información proporcionada por la familia, la Policía les comunicó que Aguilar habría sido atropellado en la Panamericana Norte durante la madrugada del lunes. Tras el accidente, fue trasladado al Hospital Nacional Sergio E. Bernales, donde perdió la vida horas más tarde. Sin embargo, sus familiares desconocieron su paradero durante varios días, situación que ha puesto en evidencia posibles fallas en los mecanismos de identificación y comunicación entre las instituciones responsables.

Las cámaras de seguridad registraron la salida de Russell del local donde participó en la celebración, pero el seguimiento de sus desplazamientos se vio limitado debido a que varios equipos de videovigilancia instalados en la zona no se encontraban operativos. Esta situación dificulta reconstruir con precisión lo ocurrido durante las horas previas al accidente.

Su esposa, Elizabeth Parián, reveló que la última comunicación con él ocurrió la noche del domingo, cuando le informó que regresaba a casa a bordo de un taxi colectivo. Desde ese momento no volvió a responder llamadas ni mensajes, lo que llevó a sus familiares a iniciar una intensa búsqueda y presentar una denuncia por desaparición.

A las dudas sobre el accidente se suma otro elemento que incrementa la preocupación de la familia: movimientos realizados con la tarjeta bancaria de la víctima después de su desaparición. Según denunciaron, se registraron varias transacciones durante el lunes, cuando Russell ya no mantenía contacto con sus seres queridos.

Más allá del fatal desenlace, el caso expone problemas recurrentes en materia de seguridad ciudadana, monitoreo urbano y coordinación institucional. La falta de cámaras operativas y la demora en establecer la identidad de una persona fallecida pueden retrasar la entrega de información crucial a las familias. Asimismo, las operaciones bancarias posteriores a la desaparición abren una nueva línea de investigación que debe ser esclarecida para determinar si existió algún delito adicional. La familia exige respuestas, mientras las autoridades tienen el desafío de reconstruir los hechos y despejar todas las dudas que aún rodean esta tragedia.