MARÍA CORINA MACHADO SE PROYECTA COMO PRESIDENTA DE VENEZUELA TRAS REUNIÓN CON TRUMP

17/01/26.-

María Corina Machado, principal figura de la oposición venezolana, sostuvo el jueves una reunión privada en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro cargado de simbolismo político y controversia. Durante la cita, la dirigente le entregó una medalla alusiva al Premio Nobel de la Paz 2025 que recibió, gesto que presentó como un agradecimiento por lo que calificó como la captura del dictador Nicolás Maduro. No obstante, el Comité Nobel precisó que, aunque la insignia pueda cambiar de manos, el reconocimiento es estrictamente personal e intransferible.

Tras el encuentro, Machado reafirmó su aspiración de llegar a la Presidencia de Venezuela mediante el voto popular. Sustentó su convicción en el amplio respaldo obtenido en las elecciones primarias del 22 de octubre de 2023, donde logró más del 92 % de apoyo. Sin embargo, ese capital político se vio frenado por su posterior inhabilitación impuesta por la Contraloría General, lo que la obligó a ceder la candidatura a Edmundo González Urrutia, dejando en evidencia las limitaciones reales de la oposición frente al aparato institucional chavista.

Machado sostuvo que el país atraviesa un momento decisivo y que, cuando las condiciones se alineen, será elegida presidenta constitucional, asegurando que el Palacio de Miraflores ha estado bajo control del chavismo por más de dos décadas. En declaraciones difundidas por Fox News, afirmó que su objetivo es transformar a Venezuela y convertirse en la primera mujer en gobernar el país.

Consultada sobre el futuro de las regiones venezolanas, aseguró que lo que viene es libertad y prosperidad, una visión que contrasta con el contexto político actual. Mientras tanto, Trump no ha expresado abiertamente que un cambio de régimen sea prioridad, especialmente tras la llegada de Delcy Rodríguez como presidenta interina y el restablecimiento de ciertos canales diplomáticos y comerciales.

Machado defendió la entrega de la medalla a Trump pese a las advertencias del Instituto Nobel, argumentando un paralelismo histórico con Simón Bolívar y George Washington. El gesto, más allá de su carga simbólica, ha generado cuestionamientos sobre el uso político de un reconocimiento internacional y sobre la estrategia de la líder opositora para posicionarse en el escenario global.