07/01/26.-
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones, mediante Provías Nacional, sostiene que la reconstrucción del tramo dañado en el kilómetro 3.5 de la avenida Néstor Gambetta se desarrolla dentro de los plazos previstos. Según la entidad, este avance permitirá dar paso, en el corto plazo, a una intervención que ofrezca una solución integral y permanente a una de las principales vías de conexión del Callao.
Mientras se completan los trámites administrativos necesarios para iniciar la obra definitiva, Provías Nacional habilitó desde el lunes 6 de enero un acceso alterno en el sector 7 de Junio. Este desvío ha sido acondicionado con infraestructura de seguridad vial como reductores de velocidad, guardavías, muros tipo Jersey y señalización preventiva, con el objetivo de mantener un tránsito ordenado y reducir riesgos para conductores y peatones.
De forma paralela, la Unidad Zonal Lima ejecuta labores de mantenimiento en las rutas utilizadas como desvíos, que incluyen bacheo profundo en las avenidas Cuzco y Víctor Raúl Haya de la Torre. Estas acciones buscan evitar un mayor deterioro de las vías y mejorar la circulación, especialmente del transporte pesado que utiliza estos corredores alternos.
Adicionalmente, se dispuso vigilancia permanente las 24 horas en puntos considerados críticos de la avenida Néstor Gambetta y la Panamericana Norte. Este control se realiza en coordinación con diversas entidades, entre ellas la Municipalidad Provincial del Callao, los municipios de Mi Perú y Ventanilla, la ATU, SUTRAN y la Policía Nacional.
Si bien las autoridades destacan el cumplimiento del cronograma y la implementación de desvíos, la situación evidencia una respuesta más reactiva que preventiva frente al deterioro de una vía estratégica para el transporte de carga y pasajeros. La habilitación de accesos alternos y el mantenimiento de rutas secundarias son medidas necesarias, pero temporales, que trasladan la presión vehicular a otras zonas ya vulnerables. La eficacia del plan dependerá no solo del cumplimiento de plazos administrativos y técnicos, sino también de una comunicación clara con los usuarios y de una supervisión constante que evite nuevos colapsos viales. La ciudadanía espera que la anunciada “solución definitiva” no se dilate y se traduzca en una infraestructura segura y duradera.