11 diciembre 2025.-
Un interno identificado como Narcizo André Ruiz Távara, reportado inicialmente como “ausente” durante el conteo rutinario en el penal de Lurigancho, fue hallado horas después dentro del propio establecimiento, inconsciente y en circunstancias aún no esclarecidas. El caso generó alarma debido a la activación inmediata de protocolos ante la presunta fuga, una situación especialmente sensible en un penal que arrastra graves deficiencias de control.
De acuerdo con la reconstrucción informativa, el interno había salido de su pabellón con un permiso para realizar labores para una empresa privada; sin embargo, no quedó claro si dicho permiso autorizaba su desplazamiento dentro del penal o una eventual salida. La falta de claridad en los registros y la tardía ubicación del recluso dejan en evidencia vacíos operativos en la supervisión del INPE. El hallazgo ocurrió a las 10:40 p. m., cuando el personal lo encontró inconsciente dentro del CEBA Manuel González Prada, con la puerta cerrada y tras forzar el acceso para asistirlo.
El caso coincide con el anuncio del gobierno de José Jerí de reemplazar al INPE por la Sunir, medida que ha sido criticada por el exjefe penitenciario Julio Magán. Según advirtió, cambiar de institución no resolverá problemas estructurales de infraestructura, personal ni gestión. Magán recordó que fusionar sistemas juveniles y de adultos exige inversión y planificación, elementos que hoy no están garantizados. Su crítica apunta a un riesgo mayor: que el país repita un ciclo de reformas superficiales mientras la crisis penitenciaria continúa intacta.