TAXISTA DE APLICATIVO ABANDONA A JOVEN EN DESCAMPADO

Lo que debía ser un traslado común hacia el aeropuerto Jorge Chávez terminó convertido en un episodio de alto riesgo para Adrián Zegarra, un joven de Chorrillos que denunció haber sido abandonado deliberadamente por un taxista de aplicativo en un descampado del Callao. Según su testimonio, el conductor desvió la ruta bajo el pretexto de que se trataba de un ingreso alterno para vuelos nacionales y lo obligó a bajar en una zona sin iluminación, cercada por rejas y rodeada de espacios eriazos.

Una vez fuera del vehículo, Zegarra quedó expuesto. Comenzó a correr por un camino sin pista, al lado del río y completamente a oscuras, hasta que escuchó gritos que evidenciaban una emboscada. Tres sujetos lo rodearon; uno de ellos le mostró un arma blanca. Tras forcejear y buscar una salida, logró escapar gracias a la intervención de una vecina que, al escuchar los gritos, alertó a otros residentes. La presencia de los vecinos hizo que los agresores huyeran, evitando un desenlace más grave.

El caso tomó un giro aún más indignante cuando el propio taxista empezó a llamarlo insistentemente para exigirle un pago mayor por “hora punta”, pese a haberlo dejado en peligro. Datos preliminares indican que el conductor tendría antecedentes por estafa, lo que aumenta las sospechas de una posible coordinación con los atacantes.

Este incidente evidencia fallas críticas en los filtros de seguridad de las aplicaciones de transporte y la ausencia de control estatal sobre conductores con historial delictivo. La vulnerabilidad del pasajero revela un problema estructural: plataformas que ofrecen servicios sin garantizar condiciones mínimas de protección. La urgencia de una regulación más rigurosa y mecanismos de verificación real es ineludible.