CERRÓN HACE CAMPAÑA POLÍTICA DESDE LA CLANDESTINIDAD

19/01/26.-

Luego de más de dos años evadiendo a la justicia, Vladimir Cerrón Rojas volvió a escena pública mediante espacios digitales para reafirmar su liderazgo dentro de Perú Libre y su vigencia en el escenario político nacional. El exgobernador regional de Junín, sobre quien pesa una orden de captura y una recompensa de 500 mil soles, sostuvo que su ausencia física no limita su capacidad de dirigir una campaña ni de mantener contacto con sus bases.

En declaraciones difundidas por el programa Panorama, Cerrón argumentó que la política contemporánea ha cambiado y que ya no resulta indispensable participar en mítines presenciales para conducir un proyecto político. Según afirmó, las herramientas virtuales permiten organizar, liderar y movilizar militantes tanto dentro como fuera del país, reduciendo la necesidad de exposición pública.

El fundador de Perú Libre relativizó la importancia de aparecer en plazas o concentraciones masivas, señalando que la presencia física ha pasado a un segundo plano frente a la difusión de ideas y propuestas. Aseguró que mantiene comunicación constante con simpatizantes a través de plataformas digitales, lo que, en su versión, no afecta su liderazgo ni su capacidad de convocatoria.

De acuerdo con Panorama, su entorno estaría diseñando una estrategia de campaña basada en apariciones simultáneas por medio de pantallas en diversas ciudades como Lima, Junín y Cusco, con la finalidad de proyectar una imagen de presencia permanente y sostener su aspiración presidencial, aun en condición de prófugo.

Cerrón también justificó su negativa a entregarse a las autoridades alegando que su vida correría peligro si ingresa a un penal, aludiendo a posibles atentados sin precisar responsables ni pruebas concretas. Este argumento, reiterado en anteriores ocasiones, ha generado críticas y cuestionamientos desde distintos sectores políticos y judiciales.

En el aspecto económico, negó recibir financiamiento ilegal y afirmó que subsiste gracias al apoyo de militantes cercanos. Además, aseguró continuar realizando labores académicas y médicas a distancia, sin explicar cómo compatibiliza estas actividades con su situación legal.

Sobre el caso “Los Dinámicos del Centro”, insistió en que no existen evidencias que lo vinculen al presunto tráfico de licencias y cuestionó lo que considera un trato desigual del sistema judicial hacia su agrupación.

La posibilidad de una candidatura presidencial desde la clandestinidad abre un debate político, legal y ético en el país. Mientras Cerrón sostiene que su liderazgo trasciende la presencia física, sus detractores advierten que una campaña dirigida por un prófugo debilita la institucionalidad democrática y erosiona la confianza en el sistema político peruano.