ADULTA MAYOR DENUNCIA BURLA DE TRABAJADOR DE ESSALUD TRAS EXIGIR ATENCIÓN

14 NOVIEMBRE 2025.-

 

Una mujer adulta mayor denunció públicamente el maltrato que recibió por parte de un trabajador de EsSalud, identificado como Teófilo Cavero Alarcón, durante una visita al Hospital Luis Negreiros Vega, en el Callao. La afectada grabó el momento en que el empleado, lejos de atender su reclamo por la deficiente atención a los pacientes, le responde con gestos burlones, le saca la lengua y decide darle la espalda para sentarse en su escritorio, ignorando por completo sus quejas.

La ciudadana relató que el trabajador se negó a brindarle la orientación que solicitaba, indicándole que no era su función. “Me manda a escribir en un libro, al menos podría acercarse”, comentó mientras un vigilante intervenía para señalarle que no debía ingresar a la oficina. Cuando ella advirtió que difundiría el video en redes sociales, el empleado reaccionó con sonidos irónicos y más burlas. “Mira cómo se burla”, dijo la mujer mientras registraba todo con su celular.

El comportamiento del trabajador se agravó cuando la señora le recordó que su sueldo provenía de los impuestos de los ciudadanos; él respondió con gestos exagerados y una actitud claramente despectiva. Tras la viralización del caso, EsSalud anunció que Cavero fue reubicado temporalmente en labores administrativas mientras se desarrolla la investigación.

La institución publicó un comunicado rechazando tajantemente la conducta del empleado y asegurando que la Secretaría Técnica de Procesos Administrativos Disciplinarios reunirá toda la información para determinar responsabilidades. Además, EsSalud afirmó que activó sus protocolos internos para garantizar el respeto y la dignidad de los asegurados, reiterando su compromiso con una atención “humana, oportuna y de calidad”.

El incidente evidencia una problemática recurrente en el sistema de salud público: la falta de cultura de trato digno hacia los pacientes, especialmente hacia la población vulnerable como los adultos mayores. A pesar de los discursos institucionales, la brecha entre la normativa y la práctica diaria sigue siendo amplia. Casos como este no solo revelan deficiencias individuales, sino fallas en los mecanismos de selección, evaluación y supervisión del personal. La respuesta de EsSalud, aunque necesaria, llega después de que el problema se hiciera viral, lo que plantea dudas sobre la eficacia real de los protocolos preventivos.