09/06/26.-
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), mediante la Autoridad Portuaria Nacional (APN), anunció la implementación de un corredor logístico que conectará el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez con el Terminal Portuario Multipropósito de Chancay, en un proyecto que busca posicionar al Perú como un eje estratégico para el comercio internacional entre Asia y Sudamérica.
Según la entidad, la iniciativa contempla una inversión aproximada de US$20 millones y tendría como objetivo principal agilizar el traslado de mercancías vinculadas al comercio electrónico. De acuerdo con lo proyectado por el sector, el corredor podría entrar en funcionamiento antes de finalizar el presente año.
El plan apunta a integrar el transporte marítimo, terrestre y aéreo bajo un sistema logístico denominado “mar-tierra-aire”, modelo que permitiría movilizar carga procedente del continente asiático desde el Puerto de Chancay hacia el Aeropuerto Jorge Chávez para posteriormente redistribuirla por vía aérea a distintos países de la región.
Lima Airport Partners (LAP) señaló que esta estrategia convertiría a Lima en un centro regional de distribución de mercancías, aprovechando la creciente demanda del comercio electrónico internacional y la ubicación geográfica del país como punto de conexión sudamericano.
Como parte del proyecto, también se contempla la construcción de un almacén logístico de 6.885 metros cuadrados con conexión directa a las operaciones aeroportuarias, infraestructura que buscaría reducir tiempos de transferencia y optimizar el movimiento de carga.
Actualmente, el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez concentra cerca del 90% de la carga aérea nacional, lo que refuerza su papel clave dentro de esta futura cadena logística integrada con el Puerto de Chancay.
Sin embargo, más allá del anuncio oficial, el proyecto también plantea desafíos importantes. Especialistas advierten que el éxito de esta integración no dependerá únicamente de la infraestructura, sino de la capacidad del Estado para resolver problemas históricos vinculados a congestión vehicular, seguridad logística, burocracia aduanera y conectividad vial eficiente entre Lima y Chancay.
Además, aunque el Gobierno presenta el corredor como una oportunidad para dinamizar el comercio exterior y atraer inversiones, persisten dudas sobre si el crecimiento logístico tendrá un impacto directo en la generación de empleo de calidad y en la reducción de brechas económicas en las zonas involucradas.
Otro aspecto que genera debate es la presión que podría recaer sobre la infraestructura urbana de Lima y el Callao, considerando el incremento proyectado del tránsito de carga pesada y la necesidad de evitar mayores problemas de congestión y contaminación.
Pese a ello, el MTC sostiene que esta integración representa un paso clave para modernizar el Sistema Portuario Nacional y fortalecer la competitividad del Perú frente a otros países de la región que también buscan convertirse en hubs logísticos internacionales.
El avance del proyecto será seguido de cerca tanto por el sector empresarial como por especialistas en comercio exterior, quienes consideran que la conexión entre Chancay y el Jorge Chávez podría redefinir el papel del Perú dentro de las rutas logísticas del Pacífico en los próximos años.