22/04/26.-
La edificación de un inmueble de 11 pisos en la zona de Bocanegra, en Callao, ha encendido la alerta entre vecinos, quienes cuestionan las condiciones en las que se desarrolla el proyecto. La estructura, visiblemente más angosta y elevada que las viviendas aledañas —que no superan los cinco niveles—, rompe con el entorno urbano y ha generado dudas sobre su seguridad.
Ubicado a la altura de la cuadra 44 de la avenida Perú, el edificio se levanta en una calle secundaria de dimensiones reducidas, lo que incrementa la preocupación por su impacto en una zona de alto tránsito. Residentes advierten que el diseño, descrito como extremadamente estrecho, podría dificultar la habitabilidad y, sobre todo, complicar una evacuación ante emergencias.
La polémica crece ante la falta de información clara sobre los permisos de construcción. Aunque se menciona que la obra habría sido clausurada anteriormente, no existe confirmación oficial, lo que alimenta la incertidumbre. Pese a ello, los trabajos continúan, incluso en los niveles superiores, mientras ya se proyecta un undécimo piso.
A esto se suma el uso de la vía pública para almacenar materiales, lo que representa un riesgo adicional para los vecinos. Desde una mirada crítica, el caso evidencia posibles fallas en la supervisión municipal y en el control urbano. Más allá de la singularidad del edificio, lo que está en juego es la seguridad de los ciudadanos y la necesidad de transparencia en la autorización de este tipo de construcciones, especialmente en una ciudad vulnerable a sismos.
