17 NOVIEMBRE 2025.-
Jeysson Aldhayr López Molina, de 22 años, fue asesinado a balazos dentro de un pasaje del asentamiento humano Defensores de la Patria, en Ventanilla. El joven intentó escapar para pedir ayuda, pero cayó sin vida a pocos metros, en medio de un descampado. Su muerte quedó registrada por cámaras de videovigilancia de la municipalidad, que captaron la llegada de una mototaxi al lugar y, minutos después, a un hombre que ingresó al pasaje y salió corriendo casi diez minutos más tarde. Poco después se encontró el cuerpo de López Molina, con impactos de bala en el cuello y el pecho.
De acuerdo con la Policía Nacional, el crimen estaría vinculado a un ajuste de cuentas. El comandante Richard Morales, jefe de la Depincri de Ventanilla, indicó que la víctima tenía antecedentes por secuestro, tráfico ilícito de drogas y tenencia ilegal de armas. Se registraron cuatro disparos, aparentemente efectuados con un revólver, y los presuntos responsables serían dos ciudadanos extranjeros. La mototaxi utilizada en el ataque ya fue identificada, así como su conductor.
Las más de 500 cámaras instaladas en Ventanilla permitieron reconstruir el crimen. El alcalde Jhovinson Vásquez señaló que estas están conectadas con la Dirección Nacional de Inteligencia para reforzar el trabajo policial. A pesar del traslado inmediato del joven al Hospital de Ventanilla, los médicos solo pudieron confirmar su fallecimiento. El responsable sigue prófugo, mientras la policía asegura que está cerca de identificar completamente a los autores.
Este caso evidencia el nivel de violencia que enfrenta Ventanilla y la fragilidad del control territorial. Aunque la tecnología de vigilancia ha avanzado, continúa siendo insuficiente frente a estructuras criminales que operan con rapidez y precisión. La muerte de López Molina revela no solo la capacidad de acción de estas redes, sino también la urgente necesidad de reforzar estrategias preventivas, inteligencia operativa y presencia policial real en zonas vulnerables.