06/05/26.-
La Dirección Regional de Salud del Callao intensificó las acciones de vigilancia epidemiológica ante el aumento de casos del virus de manos, pies y boca en menores de entre 5 y 7 años, principalmente en los distritos de Ventanilla, Bellavista y el Callao Cercado. Las autoridades sanitarias advirtieron que la región enfrenta un escenario de alto riesgo debido a la propagación de esta enfermedad viral en entornos escolares y guarderías.
El Gobierno Regional del Callao, encabezado por Ciro Castillo Rojo Salas, informó que la estrategia busca reforzar la prevención y respuesta sanitaria frente al incremento de contagios asociados al virus Coxsackie, una infección altamente contagiosa que afecta principalmente a niños pequeños.
La enfermedad se manifiesta con fiebre, dolor de garganta, llagas en la boca y ampollas en manos y pies. Su transmisión ocurre mediante secreciones respiratorias, contacto con superficies contaminadas o exposición directa a fluidos corporales, factores que facilitan su rápida expansión en instituciones educativas.
Las autoridades recomendaron a los padres evitar la automedicación y acudir a los centros de salud ante los primeros síntomas. También exhortaron a no enviar a los menores a clases mientras presenten signos de la enfermedad para reducir los riesgos de contagio. Entre las medidas preventivas se insiste en el lavado frecuente de manos, la desinfección de juguetes y superficies, así como en reforzar hábitos de higiene respiratoria.
La Diresa indicó además que sus 45 establecimientos de salud cuentan con capacidad de respuesta ante posibles brotes. Sin embargo, el incremento de casos vuelve a evidenciar las limitaciones en prevención sanitaria dentro de colegios y espacios infantiles, donde el control de enfermedades contagiosas continúa siendo un desafío recurrente.
Desde una mirada crítica, aunque la reacción de las autoridades busca contener la propagación del virus, la situación expone debilidades en las campañas preventivas y en la educación sanitaria comunitaria. El riesgo aumenta en contextos donde muchas familias desconocen los síntomas iniciales o continúan enviando a los menores enfermos a clases por razones laborales o económicas. La efectividad de las medidas dependerá no solo de la capacidad médica, sino también de la coordinación entre colegios, padres y autoridades de salud.