CARLOS ÁLVAREZ EXIGE SALIDA DE CORVETTO POR FALLAS EN ELECCIONES 2026

16/04/26.-

En una entrevista con El Comercio, el excandidato presidencial Carlos Álvarez lanzó duras críticas contra el desarrollo de las Elecciones 2026, calificando el proceso como un escándalo y poniendo en duda la transparencia del sistema electoral. Denunció presuntas irregularidades, como manipulación de actas y apertura indebida de mesas, lo que —según afirmó— habría afectado la voluntad de miles de votantes.

El líder de País para Todos también cuestionó directamente la gestión del jefe de la ONPE, Piero Corvetto, a quien responsabilizó por la pérdida de credibilidad del organismo. En esa línea, exigió su salida inmediata, argumentando que no existen garantías suficientes para que la misma administración conduzca una eventual segunda vuelta.

Álvarez también puso el foco en las fallas logísticas que habrían perjudicado a poblaciones vulnerables, como adultos mayores y personas con discapacidad, quienes en algunos casos no pudieron ejercer su derecho al voto. Para el excandidato, este escenario evidencia una grave falta de planificación y sensibilidad institucional.

No obstante, pese a la contundencia de sus acusaciones, el propio Álvarez señaló que esperará los resultados oficiales al 100 por ciento antes de adoptar una postura definitiva, lo que introduce una contradicción entre la gravedad de sus denuncias y su cautela posterior.

Desde una mirada crítica, sus declaraciones reflejan un clima político marcado por la desconfianza y la polarización. Si bien las denuncias deben ser investigadas con rigor, también resulta cuestionable lanzar acusaciones de alto impacto sin pruebas concluyentes en un momento clave del proceso electoral. Este tipo de discursos, aunque pueden responder a una legítima preocupación, también contribuyen a debilitar la institucionalidad si no se sustentan adecuadamente.

El caso evidencia un problema mayor: la fragilidad de la confianza en los organismos electorales, donde tanto errores operativos como discursos políticos terminan alimentando una narrativa de crisis que el propio sistema debe esclarecer con urgencia.