11/06/26.-
La construcción del Ramal de la Línea 4 del Metro de Lima y Callao continúa generando cambios importantes en la circulación vehicular del primer puerto. Desde este domingo 14 de junio entrará en vigencia un nuevo plan de desvío en la avenida Elmer Faucett, medida que permitirá iniciar las obras del pozo de ventilación PV4-7, una infraestructura considerada esencial para el funcionamiento del futuro sistema ferroviario subterráneo.
La concesionaria de la Línea 2 del Metro informó que el plan fue aprobado por la Municipalidad Provincial del Callao y afectará parcialmente uno de los corredores viales más transitados de la ciudad. Las obras se desarrollarán en el tramo de la avenida Faucett comprendido entre las avenidas Argentina y 28 de Julio, específicamente en el sentido sur-norte.
Para evitar el colapso total del tránsito, el carril en sentido norte-sur será habilitado temporalmente para la circulación en ambos sentidos. Sin embargo, pese a las medidas adoptadas, conductores y vecinos deberán enfrentar posibles retrasos y congestión vehicular durante el desarrollo de los trabajos, en una vía que diariamente soporta una alta carga de transporte público y privado.
El Ramal de la Línea 4 forma parte del proyecto de integración del Metro de Lima y Callao y tendrá conexión directa con el nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y con la Línea 2 del Metro. El recorrido incluirá ocho estaciones distribuidas a lo largo de la avenida Faucett: Gambetta, Canta Callao, Bocanegra, Aeropuerto, El Olivar, Quilca, Morales Duárez y Carmen de la Legua.
Actualmente, las estaciones Gambetta, Canta Callao y Bocanegra se encuentran en plena construcción. Según cifras oficiales, el proyecto registra un avance general del 55 %, mientras que la excavación del túnel alcanza el 60 %. Además, se confirmó que la infraestructura contará con nueve pozos de ventilación destinados a garantizar la circulación de aire, facilitar evacuaciones y actuar como sistema de seguridad ante posibles emergencias.
Otro de los componentes clave será el Patio Taller Bocanegra, espacio donde se realizarán labores de mantenimiento y revisión de los trenes que operarán en la línea. Una vez concluida la obra, el ramal funcionará inicialmente con siete trenes actualmente almacenados en Punta Negra.
Aunque el proyecto representa una de las principales apuestas para modernizar el transporte en Lima y Callao, también vuelve a poner sobre la mesa los efectos que generan las grandes obras públicas en la vida cotidiana de la población. El cierre parcial de vías, el aumento del tráfico y los constantes cambios de rutas continúan afectando a miles de ciudadanos que diariamente enfrentan largos tiempos de desplazamiento.
Pese a ello, las autoridades sostienen que la obra permitirá mejorar significativamente la conectividad y reducir la dependencia del transporte informal. El desafío, sin embargo, será cumplir los plazos establecidos y evitar que los retrasos, sobrecostos o problemas técnicos terminen prolongando aún más el impacto sobre los usuarios y vecinos del Callao.