Escribe: Julia Schabauer
Estamos a muy pocos días del inicio del nuevo gobierno bajo la presidencia de la Sra. Keiko Fujimori. No he sido nunca keikista pero en la actual coyuntura desearle el mal, sería irresponsable, pues el fracaso de su gobierno sería el fracaso de todos.
Si tenemos presidentes condenados por diferentes formas de corrupción, ¿ Por qué tenemos que seguir pensando que sólo un hombre puede conducir nuestro país adecuadamente ?. Hemos tenido ya una presidente encargada, dizque de izquierda, aunque al final parece que ni ella misma sabía lo que quería, además de lujos y poder, claro está.
Entonces, creo necesario dar una oportunidad a una mujer que, a juzgar por las vivencias fuertes que experimentó en estos últimos años, debe haber tenido lecciones de vida con un impacto en ella en positivo en su perfil político y personal
Para empezar, enfrentará un fenómeno del Niño importante que ya está causando estragos en la pesca, fauna silvestre y seguramente en la agricultura en unos meses más.
Nuestro país no se caracteriza por ser previsor y en este sentido, la actuación de los gobiernos locales ha dejado mucho que desear, amén de la corrupción con los recursos asignados. Keiko no sólo deberá tener clara su estrategia para aminorar los daños sino verificar que el dinero destinado a ello sea utilizado debidamente.
Por otro lado, recuperar la confianza de los inversores privados será vital para dinamizar las inversiones, particularmente, en la minería, infraestructura y energía.. Así, el crecimiento económico permitirá mayor empleo y disminución de la pobreza.
El Plan de Gobierno de Keiko plantea mantener la estabilidad macroeconómica, respetar la autonomía del BCR, promover la inversión privada y reducir las trabas regulatorias. En ese sentido, destacados economistas se muestran optimistas por los resultados que se podrían lograr en los próximos cinco años.
Así, el exministro de Comercio Exterior y Turismo, Juan Carlos Mathews, destaca el impacto positivo en nuestra economía a partir de la agroexportación la cual se viene posicionando en el Perú fuertemente.
Sostiene también que este año se podría llegar a los 100 mil millones, amén del aumento de puestos de trabajo. Dicho esto, es necesario formalizar las pequeñas y medianas empresas, tema en el cual se ha comprometido la presidente.
En el ámbito social, Keiko recibirá un país dividido, además del rechazo por el antifujimorismo. Superar este problema dependerá de su capacidad de tender puentes de diálogo efectivos. Por otro lado están las comunidades afectadas por la minería, sea formal o informal. Perú es un país minero; fortalecer una minería moderna, responsable, es una necesidad. Minería y Agricultura deben ser aliados estratégicos.
Sin embargo, la mayor demanda que le planteará la población a nivel nacional desde el día uno, será la reducción de la inseguridad. Su Plan de gobierno contempla medidas drásticas contra el crimen organizado, la extorsión y el narcotráfico. Esperemos buenos resultados.
También se ha comprometido a aumentar el gasto en infraestructura educativa, realizar programas de empleo juvenil y capacitación laboral. De ser así, los jóvenes tendrán mayores oportunidades de integrarse a integrarse a trabajos de calidad y alejarse de la delincuencia.
En conclusión, el éxito del gobierno de Keiko Fujimori, dependerá de dos factores principales: Su capacidad de gobierno para ejecutar sus propuestas y las buenas relaciones que pueda ,mantener con el congreso, los gobiernos subnacionales, el empresariado y la población civil.
Celebremos pues, unas Fiestas Patrias con esperanza y optimismo. El Perú está primero.
¡ Feliz 28 !