02 DE AGOSTO 2025.- En medio de críticas y divisiones políticas, el Congreso aprobó el viaje de la presidenta Dina Boluarte a Japón e Indonesia, programado del 5 al 12 de agosto. La autorización se dio con 63 votos a favor durante una sesión presidida por el congresista Fernando Rospigliosi, debido a la ausencia del vicepresidente José Jerí.
El Ejecutivo solicitó el permiso como parte de una agenda internacional orientada a reforzar lazos diplomáticos y atraer inversión extranjera. Según el canciller Elmer Schialer, la visita responde a invitaciones realizadas durante la cumbre APEC 2024, celebrada en Lima. El primer ministro japonés y el presidente indonesio, Prabowo Subianto, invitaron formalmente a Boluarte.
Entre los objetivos del viaje figuran reuniones con altos funcionarios, encuentros con empresarios en Tokio, avances en cooperación tecnológica, y la promoción del Perú como destino comercial y turístico. Schialer aseguró que se trata de un acto de reciprocidad diplomática que reafirma el rol activo del país en el ámbito internacional.
Sin embargo, el debate congresal reflejó posiciones encontradas. Legisladores como Sigrid Bazán, Alex Flores y Hamlet Echeverría criticaron el momento del viaje y cuestionaron la legitimidad de Boluarte para representar al país en el extranjero. Por otro lado, congresistas como Alejandro Aguinaga y Wilson Soto defendieron la visita como una oportunidad estratégica para captar inversiones y firmar acuerdos clave con Japón, uno de los principales socios económicos del Perú.
Aunque se autorizó el viaje, persisten dudas sobre su impacto real. Analistas advierten que, si no hay resultados tangibles, la gira podría reforzar la percepción de una presidenta desconectada de los problemas internos, como la inseguridad, el estancamiento económico y las investigaciones fiscales que enfrenta.