02 DE AGOSTO 2025.- A pesar de los anuncios del gobierno de Dina Boluarte para frenar la extorsión, los ataques a transportistas continúan, afectando ahora directamente a los pasajeros. Desde hace más de dos semanas, los usuarios de la ruta B —que conecta Los Olivos con el Cercado de Lima— han visto incrementado el pasaje en 50 céntimos.
Este aumento no obedece a mejoras en el servicio, sino a la necesidad de los conductores de cubrir los pagos exigidos por mafias criminales que les cobran por «dejar trabajar» sin ser atacados. Dentro de las mismas unidades se ha colocado un aviso donde se informa del alza, indicando que la medida rige desde el 23 de julio de 2025 y busca evitar una nueva paralización como la ocurrida el día anterior.
La mayoría de usuarios ha aceptado el alza, ya que necesitan movilizarse hacia sus centros de trabajo o estudio. Sin embargo, muchos conductores evitan declarar por temor. “No podemos hablar de eso”, respondió uno de ellos a un medio local.
El pago diario de cupos se ha vuelto una práctica constante en el transporte urbano. Según testimonios, las cuotas pueden variar según la ruta o el tipo de vehículo, y van desde S/10 hasta S/15 al día. Algunos conductores confiesan que deben pagar para evitar represalias, como agresiones o daños a sus unidades.
En 2024, choferes ya habían denunciado estas extorsiones y realizado paros. Los delincuentes abordaban las combis como pasajeros, y luego los amenazaban y les quitaban las ganancias si no pagaban.
Un año después, el miedo persiste. Algunos transportistas han sido asesinados, y el temor de ser los próximos crece. Esta problemática se repite en múltiples rutas de Lima y Callao, afectando no solo a los choferes, sino también a sus familias y a los propios usuarios del transporte público. La extorsión se ha vuelto parte de la rutina diaria.