27/04/26.
Cinco personas murieron el 25 de abril durante un operativo militar en la zona de Pongor, en Colcabamba, provincia de Tayacaja, región Huancavelica, en un hecho que ha generado fuerte impacto y cuestionamientos a nivel nacional. Ocho efectivos del Ejército fueron detenidos mientras avanzan las investigaciones, luego de que surgieran dudas sobre la versión oficial del presunto enfrentamiento.
Tres de las víctimas fueron identificadas como Jaime Bendezú Paraguay, Cristian Vilcatoma Águila y Willian Núñez Soto, jóvenes vinculados a actividades culturales y deportivas. Dos cuerpos permanecen sin identificar en una morgue de la región Junín. Familiares y allegados rechazan la hipótesis inicial de vínculos con actividades ilícitas, asegurando que los ocupantes de la camioneta no portaban armas ni droga.
Aunque el Ejército sostuvo que abrió fuego porque el vehículo no se detuvo y existió una supuesta amenaza, los primeros peritajes contradicen esa versión: no se encontraron evidencias de disparos por parte de las víctimas ni indicios de armamento, lo que apunta a un posible uso desproporcionado de la fuerza.
El caso, ahora en manos del Ministerio Público, se investiga en Huanta y Huancayo, mientras se esperan los testimonios de dos sobrevivientes. En paralelo, pobladores de Tayacaja han iniciado protestas exigiendo justicia.
El análisis del caso revela una preocupante fragilidad en los protocolos de intervención en zonas sensibles. La falta de claridad en la actuación militar no solo pone en entredicho la legitimidad del operativo, sino que reabre el debate sobre el control del uso de la fuerza en contextos donde la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo no puede justificar posibles excesos ni errores que comprometan vidas civiles.
