15/01/26.-
Estados Unidos confirmó la aprobación de un acuerdo valorizado en 1.500 millones de dólares para la ampliación y modernización de la base naval del Callao, considerada la principal instalación marítima del país. Según informó el Departamento de Estado, fue el propio Perú quien solicitó la adquisición de equipos y servicios como parte de un proceso de fortalecimiento de su infraestructura militar.
De acuerdo con la información oficial, el proyecto contempla el desplazamiento de hasta 20 funcionarios estadounidenses, ya sea del gobierno o del sector privado, quienes permanecerían en territorio peruano por un periodo que podría extenderse hasta diez años. Washington sostuvo que esta operación busca reforzar la seguridad de un socio estratégico al que califica como un factor de estabilidad política y económica en Sudamérica.
El anuncio se da en el marco de una relación histórica de cooperación en materia de defensa entre ambos países. No obstante, también reaviva el debate interno sobre los alcances reales de esta alianza y el nivel de presencia extranjera en instalaciones estratégicas nacionales. Cabe recordar que en 2024 la Comisión Permanente del Congreso aprobó el ingreso de una unidad naval y personal militar de la Guardia Costera de Estados Unidos con armamento, una decisión que no estuvo exenta de cuestionamientos.
Si bien el Gobierno destaca los beneficios en términos de modernización y seguridad, el acuerdo plantea interrogantes sobre soberanía, transparencia y control político. La magnitud de la inversión y la permanencia prolongada de personal extranjero obligan a un mayor escrutinio público, especialmente en un contexto regional sensible y marcado por tensiones geopolíticas.