15/01/26.-
El presidente Donald Trump firmó un memorándum que ordena a Estados Unidos retirarse de 66 organismos internacionales, incluidos 31 vinculados a la ONU, argumentando que ya no sirven a los “intereses nacionales” y desviarán recursos hacia prioridades internas como infraestructura y seguridad fronteriza.
La lista de salidas incluye la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático (UNFCCC) —el tratado base de los acuerdos climáticos globales— y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), lo que coloca a Estados Unidos como uno de los pocos países fuera de la arquitectura global de cooperación climática.
La Casa Blanca justificó la medida calificando a estas organizaciones de “mal administradas, innecesarias o contrarias a la soberanía estadounidense”. Entre los entes afectados figuran también agencias dedicadas a energía renovable, desarrollo, derechos humanos y migración.
Expertos y críticos han catalogado la decisión como un retroceso en temas globales clave como el clima, la salud y la cooperación internacional. Líderes ambientales advierten que la retirada de los cuerpos climáticos debilita los esfuerzos para frenar emisiones y complica la coordinación con otros países.
Asimismo, existe debate sobre la legalidad y las implicancias de abandonar tratados ratificados por el Senado, lo que podría generar desafíos jurídicos y obstaculizar futuras reanudaciones de participación.
Este movimiento refleja un giro más amplio hacia un enfoque “a la carta” en la política exterior estadounidense, priorizando la soberanía y el “America First” sobre la cooperación multinacional tradicional.