FISCALÍA DETECTA VERSIONES OPUESTAS SOBRE INSTALACIÓN DE TECHO QUE COLAPSÓ EN REAL PLAZA DE TRUJILLO

24 MAYO 2025.-  La tragedia ocurrida en el centro comercial Real Plaza aún conmociona a los trujillanos, especialmente al recordar la noche del pasado 21 de febrero. El dolor persiste al pasar por el establecimiento clausurado, escenario de un fatal accidente en el patio de comidas que dejó seis muertos y 81 heridos tras el colapso del techo. Aunque ya han transcurrido tres meses, los responsables no han sido detenidos, aunque la Fiscalía ha logrado identificar un posible punto de origen de lo ocurrido.

 

Una pieza clave en la investigación es la declaración de Julio Rivera Feijóo, ingeniero civil contratado por Real Plaza en 2015 para elaborar los planos de una ampliación del recinto.

Rivera afirmó ante la fiscal Carmen Varas que él no formó parte de la construcción, pero tras el accidente envió a su equipo técnico a examinar los materiales utilizados y hallaron una grave irregularidad. Según el ingeniero, los pernos empleados para unir vigas de acero con columnas de concreto no correspondían al modelo especificado en su informe técnico: el tipo A325, diseñado para resistir cargas pesadas.

“El modelo A325 es un tipo especial, con tuercas en alto relieve y su numeración grabada. En este caso, ninguna tuerca presentaba dicha marca”, declaró el 4 de abril, según documentación revisada por Perú21. Además, indicó que los pernos eran más delgados de lo recomendado y estaban severamente oxidados, lo que comprometía la estructura.

También subrayó que nunca se le notificó ni autorizó ninguna modificación en los materiales o planos originales.

A raíz de esta revelación, los involucrados en la construcción han presentado versiones contradictorias ante la Fiscalía, tratando de deslindar responsabilidades entre ellos.

 

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Para la ampliación del centro comercial Real Plaza se contrataron tres empresas: el consorcio Activa BGS SAC como contratista principal; Famome, subcontratada específicamente para levantar el patio de comidas; y Schmidt Chávez Tafur Ingenieros (SCHT), responsable de la supervisión general del proyecto.

Seis días después del testimonio del ingeniero Julio Rivera Feijóo, fue el turno de los voceros de Activa BGS, consorcio conformado por las empresas Activa Perú M&O y BGS Ingenieros.

Javier Del Río Arrieta, gerente general de Activa Perú, confirmó que el consorcio en efecto subcontrató a Famome para colocar las estructuras metálicas del techo del patio de comidas. Sin embargo, desacreditó la declaración de Rivera y afirmó que el informe técnico no especificaba el uso del perno A325 para los anclajes. En su lugar, se optó por utilizar pernos del tipo A36, diseñados para soportar cargas menos exigentes.

“El documento nunca menciona que debían usarse pernos o varillas de anclaje A325. El plan de calidad presentado por Famome detallaba que se emplearían pernos tipo A36, información que fue validada por la empresa supervisora. Incluso, el dosier final reitera el uso del A36”, afirmó Del Río.

Por su parte, Javier Bazo Safra, gerente de BGS Ingenieros, explicó que Famome asumió la responsabilidad de adquirir e instalar tanto los materiales como las estructuras metálicas. Además, SCHT habría aprobado la calidad del proceso de fabricación y montaje.

Según Bazo, “no hubo observaciones, dudas ni retrasos durante la ejecución; todo se completó dentro de los plazos programados”.

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Declaración de Javier Fernando Bazo Safra

 

Javier Del Río Arrieta, gerente general de Activa Perú, admitió que el consorcio que representa contrató a la empresa Famome para llevar a cabo la instalación de las estructuras metálicas del techo del patio de comidas.

Sin embargo, contradijo la versión del ingeniero Julio Rivera, asegurando que en el informe técnico no se especificaba el uso obligatorio del perno A325 como sistema de anclaje. Debido a esa ausencia, explicó que se optó por utilizar el perno tipo A36, que está diseñado para soportar cargas menos exigentes que las de una estructura compleja como un techo.

«En ninguna parte de los planos se indica que los anclajes debían ser del tipo A325. En el plan de calidad presentado por Famome ya se establecía qué tipo de pernos se utilizarían, esto fue aprobado por la entidad supervisora y, una vez ejecutado el trabajo, el dosier de calidad vuelve a confirmar que se usaron pernos A36», remarcó Del Río.

Por su parte, Javier Bazo Safra, gerente de BGS Ingenieros, precisó que Famome fue responsable tanto de adquirir los materiales y estructuras metálicas como de su instalación. Además, indicó que la empresa supervisora SCHT validó la calidad de estos trabajos.

“No se detectaron observaciones, ni hubo dudas o problemas durante la ejecución del proyecto. Todo se realizó dentro del tiempo previsto”, afirmó Bazo.

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A diferencia del ingeniero Rivera, su socio en el consorcio Activa BGS, Javier Bazo, sostuvo que los planos de fabricación especificaban el uso de acero A36 para las varillas de anclaje.

“En nuestros planos de estructuras metálicas está claramente indicado que las varillas serían de acero A36 (…) nunca hubo dudas ni observaciones sobre la calidad de este material”, enfatizó.

Tres días atrás, los representantes de la empresa supervisora SCHT también rindieron su manifestación ante la Fiscalía. Jorge Chávez Tafur Gómez de la Torre, quien firmó el contrato de supervisión en 2015, declaró que nunca realizó seguimiento alguno al proyecto.

“Desde que finalizó la obra, no tengo conocimiento de si se consultaron los planos del ingeniero Rivera Feijóo. Además, durante la ejecución de la obra, no estuve asignado, por lo que no puedo dar detalles”, declaró.

Gabriel Chávez Tafur, actual gerente de SCHT, reconoció que se hicieron “modificaciones menores” al proyecto y que estas sí fueron consultadas con los diseñadores originales. Señaló que obtuvo esa información tras una reunión con personal de su empresa, incluyendo al director del proyecto James Wadsworth Olarte.

Perú21 intentó comunicarse con Famome, empresa encargada de instalar las estructuras, pero no obtuvo respuesta. Además, la empresa cerró su página web y demás canales de contacto.

El arquitecto Gerardo Berdejo opinó sobre el desplome y fue claro: el uso de pernos inadecuados comprometió la integridad estructural. Señaló que, según inspecciones, los pernos no solo no eran del tipo A36, sino que su diámetro era 3 mm menor al requerido. Aclaró que no se trató de un tema económico, ya que la diferencia de precio entre pernos es mínima.

Berdejo criticó las “malas prácticas” durante la construcción y aseguró que la estructura debió tener una duración indefinida.

Mientras tanto, los familiares de las víctimas siguen esperando justicia. Real Plaza, por su parte, anunció que emprenderá acciones legales contra las empresas responsables del colapso. La empresa indicó que confió en compañías de prestigio y exigió que se identifique a los verdaderos responsables.

“Esperamos que las investigaciones avancen rápidamente y que se sancione a quienes incumplieron sus responsabilidades profesionales”, declaró Real Plaza.