GOBIERNO REACTIVA EL FRONTÓN COMO PENAL DE MÁXIMA SEGURIDAD CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO

Desde la isla El Frontón, la presidenta Dina Boluarte anunció la construcción de un nuevo penal de máxima seguridad destinado a reclusos de alta peligrosidad. Esta medida, parte de la estrategia para combatir el hacinamiento carcelario, ha generado debate en torno a la seguridad, los derechos humanos y la memoria histórica.

El proyecto contempla un establecimiento con capacidad para más de 2,000 internos, desarrollado mediante un convenio entre el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Defensa y la Marina de Guerra del Perú. La elección de El Frontón, ubicada frente al Callao y recordada por la masacre de 1986, responde a criterios técnicos y estratégicos, pues al ser una isla brinda mayor aislamiento y reduce riesgos de fugas, corrupción o influencia del crimen organizado.

Boluarte aseguró que el plan cuenta con viabilidad técnica y no es una simple promesa. Destacó que busca descongestionar penales con sobrepoblación de hasta 140 %. El nuevo centro contará con tecnología moderna, estricta vigilancia y seguridad avanzada, previéndose que el proceso de licitación inicie en 2026 y empiece a operar en 2027.

La mandataria subrayó que el penal será parte de una ofensiva más amplia contra la inseguridad ciudadana, atendiendo el incremento de internos por delitos como narcotráfico, extorsión y sicariato. No obstante, organismos de derechos humanos advirtieron que el proyecto no debe significar retrocesos en compromisos de memoria y justicia.

El Ejecutivo afirmó que se aplicarán estándares internacionales y que este penal no replicará al antiguo, sino que se diseñará como un centro moderno y supervisado. El desafío será demostrar que la iniciativa contribuya a una verdadera reforma penitenciaria y no solo quede como un acto simbólico.