16/06/26.-
El Ministerio de Educación aprobó una actualización del reglamento que regula el funcionamiento de las Asociaciones de Padres de Familia (Apafa), con el objetivo de fortalecer la participación de las familias en la vida escolar y adecuar la normativa a las nuevas realidades sociales y educativas del país.
La modificación fue oficializada mediante un decreto supremo publicado en el diario oficial y busca modernizar una legislación que permanecía vigente desde hace aproximadamente veinte años. Según el Minedu, los cambios pretenden consolidar la colaboración entre las instituciones educativas y las familias para mejorar el proceso formativo de los estudiantes.
Entre las principales novedades figura la posibilidad de que otros familiares cercanos o responsables del menor, como abuelos, hermanos mayores, tíos o apoderados, puedan representar a los padres en las actividades y decisiones de las Apafa. La medida busca ampliar la participación en aquellos casos donde los padres no puedan asistir por razones laborales o personales.
La nueva regulación también incorpora mecanismos más flexibles para el cumplimiento de los aportes económicos, permitiendo modalidades como el fraccionamiento de pagos o la compensación mediante servicios. Asimismo, fortalece las facultades de supervisión de los Consejos de Vigilancia para mejorar la transparencia en la administración de recursos.
Otro aspecto relevante es la implementación de medidas destinadas a garantizar la continuidad institucional de las Apafa, estableciendo procedimientos para la renuncia y reemplazo de directivos, además de facilitar la actualización de los registros de asociados cuando no existan órganos de representación vigentes.
La norma también adelanta el inicio de los procesos electorales de las Apafa al 1 de septiembre y establece disposiciones orientadas a promover hábitos saludables dentro de las escuelas. En ese sentido, los quioscos escolares deberán ofrecer alimentos nutritivos y los procesos de concesión deberán difundirse con anticipación y de manera visible para la comunidad educativa.
La reforma representa un intento del Estado por actualizar una estructura que durante años fue cuestionada por problemas de participación, transparencia y limitada representación de las familias. Permitir que otros familiares asuman la representación de los estudiantes responde a una realidad frecuente en muchos hogares peruanos, donde la crianza no recae exclusivamente en los padres.
Sin embargo, el éxito de la medida dependerá de su correcta implementación y supervisión. Históricamente, muchas Apafa han enfrentado cuestionamientos por el manejo de recursos y la escasa rendición de cuentas. Por ello, las nuevas facultades de fiscalización serán determinantes para garantizar una gestión más transparente.
Asimismo, la exigencia de ofrecer alimentos saludables en los quioscos escolares constituye un avance positivo frente a los altos índices de sobrepeso infantil. No obstante, el desafío será asegurar que esta disposición no quede solo en el papel y que exista una fiscalización efectiva por parte de las autoridades educativas.
En conjunto, la reforma busca modernizar el vínculo entre escuela y familia, aunque su verdadero impacto dependerá de la capacidad del sistema educativo para hacer cumplir las nuevas reglas en todo el país.