02/01/26
Las celebraciones por la llegada del Año Nuevo tuvieron un alto costo en Lima Metropolitana, donde se registraron 77 incendios durante la madrugada del 1 de enero, en su mayoría provocados por el uso de pirotecnia. Así lo informó Mario Casaretto, gerente de Gestión de Riesgos de Desastres de la Municipalidad de Lima, en declaraciones a RPP Noticias.
Según el reporte oficial, gran parte de los siniestros se originaron cuando artefactos pirotécnicos cayeron sobre viviendas de material precario, generando focos de fuego en distintos puntos de la capital. La combinación de construcciones vulnerables y manipulación irresponsable de estos productos convirtió las celebraciones en una jornada de alto riesgo.
El Centro de Operaciones de Emergencia Regional precisó que el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú atendió 77 emergencias directamente relacionadas con incendios derivados de los festejos. Casaretto indicó que el uso inadecuado de pirotecnia fue el principal factor desencadenante de estos eventos.
Entre los casos más críticos se registró un incendio código tres en San Juan de Lurigancho, considerado de alta complejidad por la magnitud del daño y el riesgo para los vecinos. Además, se reportaron cinco incendios clasificados como código dos, mientras que el resto fueron amagos que lograron ser controlados de manera oportuna por las unidades de emergencia.
La atención de estos incidentes demandó una intensa movilización de recursos y una estrecha coordinación entre los bomberos y el personal de seguridad ciudadana, que colaboró en las tareas de evacuación y contención del fuego.
Lo ocurrido evidencia una vez más la fragilidad de la prevención frente al uso de pirotecnia en zonas urbanas densamente pobladas. Pese a las advertencias reiteradas cada fin de año, los incendios se repiten como un patrón previsible, poniendo en riesgo vidas y bienes. La cifra de emergencias refleja no solo un problema de conducta ciudadana, sino también la necesidad de reforzar políticas de control, fiscalización y educación preventiva, especialmente en sectores con viviendas altamente vulnerables.