13/02/26.-
El Congreso de la República oficializó la convocatoria a un Pleno extraordinario para el martes 17 de febrero de 2026, a las 10:00 de la mañana, en medio de un clima de alta confrontación política. La sesión estará marcada por el debate de varias mociones de censura dirigidas contra el presidente del Parlamento, José Enrique Jerí Oré, quien además ejerce de manera provisional la Presidencia de la República por mandato constitucional.
La convocatoria fue emitida por encargo del titular interino del Legislativo, Fernando Miguel Rospigliosi Capurro, amparándose en el artículo 50 del Reglamento del Congreso. La agenda ha sido delimitada de forma exclusiva al análisis de mociones de orden del día que cuestionan la continuidad de Jerí Oré en el cargo, bajo argumentos de carácter político, ético e institucional.
El Pleno se llevará a cabo en el auditorio del edificio José Faustino Sánchez Carrión y corresponde al periodo legislativo 2025-2026. La decisión de convocar a esta sesión se produce tras semanas de tensiones entre bancadas, cruces de acusaciones y advertencias sobre un eventual entrampamiento en la conducción de la Mesa Directiva.
Según la agenda oficial, se debatirán siete mociones de censura presentadas entre el 21 y 22 de enero de 2026, respaldadas por congresistas de diversas fuerzas políticas, incluyendo Perú Libre, Acción Popular, Renovación Popular, Avanza País, Bancada Socialista, Juntos por el Perú, Bloque Democrático Popular y legisladores no agrupados. Todas coinciden en señalar que la permanencia de Jerí Oré afecta la imagen del Parlamento y compromete la institucionalidad democrática.
Los promotores de la censura sostienen que la actual acumulación de funciones entre el Legislativo y el Ejecutivo, producto de la sucesión constitucional, genera un desequilibrio de poderes y profundiza un conflicto institucional. En ese sentido, algunas mociones plantean la vacancia inmediata del cargo y la activación del mecanismo de sucesión previsto en la Constitución y el Reglamento del Congreso.
De prosperar alguna de las iniciativas, el Parlamento deberá declarar la vacancia de la presidencia legislativa y disponer que el cargo sea asumido de forma inmediata por el vicepresidente correspondiente, comunicando la decisión para los efectos constitucionales.
El Pleno extraordinario se perfila así como un momento decisivo. Su desenlace no solo definirá el futuro de la Mesa Directiva, sino también la capacidad del Congreso para enfrentar una crisis política de alto impacto, en un contexto electoral en marcha y bajo la atenta mirada de una ciudadanía cada vez más crítica del desempeño de sus representantes.
