15 DE DICIEMRE 2025.-
El presidente José Jerí afirmó que el apoyo de las Fuerzas Armadas resulta decisivo en la estrategia del Estado para enfrentar la criminalidad, durante la ceremonia de graduación de alféreces y subtenientes de la Escuela Militar de Chorrillos Coronel Francisco Bolognesi. En su discurso, el mandatario resaltó el rol que cumplen las instituciones castrenses en el trabajo conjunto con la Policía Nacional y los cuerpos de serenazgo, en un contexto marcado por el avance de la delincuencia en diversas regiones del país.
Jerí sostuvo que el país atraviesa una etapa de confrontación directa contra el crimen y que, ante este escenario, la articulación entre las fuerzas del orden es clave para recuperar la seguridad ciudadana. Aseguró que su gobierno es consciente de esta necesidad y que, por ello, impulsa acciones orientadas a fortalecer a las Fuerzas Armadas y a mejorar las condiciones de vida de sus integrantes.
En esa línea, recordó la reciente aprobación del incremento de las pensiones del personal militar, medida que calificó como un acto de reconocimiento hacia quienes han dedicado su trayectoria al servicio y defensa de la nación. Reiteró, además, el compromiso del Ejecutivo con la seguridad y con el respaldo a quienes participan directamente en la lucha contra la delincuencia.
Ante los integrantes de la promoción Héroes de la Operación Militar Chavín de Huántar, el jefe de Estado destacó al Ejército Peruano como uno de los ejes fundamentales de las Fuerzas Armadas, encargado de garantizar la soberanía, el orden constitucional y la unidad nacional. Señaló que culminar la formación militar implica asumir una responsabilidad permanente con el país y con los valores que simboliza el nombre de dicha promoción.
Durante la ceremonia, Jerí entregó la espada de honor a la subteniente de intendencia Iskra Rondón, primer puesto del cuadro de méritos, y tomó el juramento a los nuevos oficiales. A su llegada, fue recibido por el ministro de Defensa, César Díaz, y el comandante general del Ejército, general César Briceño.
El discurso presidencial refuerza la narrativa de una respuesta estatal basada en el despliegue y fortalecimiento de las Fuerzas Armadas frente a la inseguridad. Si bien el respaldo institucional y el reconocimiento al personal militar son necesarios, el énfasis en el rol castrense vuelve a abrir el debate sobre los límites entre la seguridad interna y la función constitucional de las Fuerzas Armadas. El desafío para el Ejecutivo será traducir estos anuncios en resultados concretos, sin descuidar la reforma policial ni el respeto a los derechos ciudadanos, elementos clave para una estrategia integral contra la criminalidad.