27/01/26.-
Más de tres mil contextos funerarios prehispánicos fueron recuperados en el distrito de Ventanilla como parte del Proyecto de Rescate Arqueológico El Cementerio, una intervención desarrollada con la asistencia técnica de la Dirección Desconcentrada de Cultura del Callao. Entre los hallazgos destacan más de cincuenta contextos vinculados a la cultura Huari, lo que constituye el primer registro arqueológico debidamente contextualizado de este periodo en territorio chalaco, marcando un hito para la investigación de la ocupación prehispánica en la costa central del Perú.
Los resultados del proyecto fueron presentados en una ceremonia realizada en la sede de la DDC Callao, donde la empresa Petramás S.A.C., responsable de la ejecución, expuso los principales descubrimientos. El material recuperado incluye fardos funerarios con falsa cabeza, máscaras, textiles, cerámica y diversos objetos rituales, evidencias que revelan prácticas funerarias complejas y una ocupación prolongada del área a lo largo de distintos periodos prehispánicos.
Durante el acto, la directora general de Patrimonio Arqueológico Inmueble del Ministerio de Cultura, Janie Gómez Guerrero, resaltó la importancia del hallazgo y subrayó el cumplimiento de la normativa vigente para la protección del patrimonio arqueológico. Sus declaraciones pusieron énfasis en la necesidad de compatibilizar la conservación del legado cultural con las actividades de inversión privada, un equilibrio que continúa siendo motivo de debate en el país.
El sitio intervenido corresponde a un antiguo cementerio con evidencias de ocupación desde el Horizonte Temprano hasta el Intermedio Tardío, siendo el periodo Huari, entre los años 550 y 1000 d. C., el más representativo por la densidad de entierros. El proyecto se ejecutó entre 2022 y 2024, bajo autorización estatal otorgada mediante resolución directoral, y contó con la participación de destacadas autoridades y especialistas, entre ellos la arqueóloga Ruth Shady.
Si bien el rescate representa un avance significativo para el conocimiento histórico, también pone en evidencia la permanente tensión entre desarrollo urbano, actividad empresarial y preservación del patrimonio, un desafío que exige políticas más firmes para garantizar la investigación, conservación y difusión de estos hallazgos más allá de actos protocolares.

