VICEPRESIDENTA DE VENEZUELA ACUSA A EE. UU. DE “SECUESTRO” Y EXIGE LIBERACIÓN DE MADURO

03/01/26.-

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, reiteró este sábado que Nicolás Maduro es el único jefe de Estado legítimo del país y demandó a Estados Unidos su liberación inmediata, tras la captura del mandatario y de su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar estadounidense que incluyó bombardeos en Caracas y en otras zonas del territorio venezolano.

El pronunciamiento se dio durante un Consejo de Defensa de la Nación, con la participación de las principales autoridades de los poderes públicos. Allí, Rodríguez calificó la detención de Maduro como un secuestro ilegal y denunció lo que describió como una agresión militar sin precedentes. Según sostuvo, Washington habría vulnerado normas esenciales del derecho internacional al ejecutar una ofensiva armada bajo argumentos que calificó de falsos y pretextos diseñados para justificar una intervención directa.

La vicepresidenta afirmó que la operación viola los artículos 1 y 2 de la Carta de las Naciones Unidas y respondió, según su versión, a un objetivo estratégico de largo plazo: forzar un cambio de régimen para tomar control de los recursos energéticos, minerales y naturales del país. En esa línea, señaló que la captura de Maduro forma parte de un patrón histórico de presión externa orientado a debilitar la soberanía venezolana y subordinarla a intereses extranjeros.

Rodríguez recordó que, días antes de los bombardeos, Maduro había manifestado públicamente su disposición a mantener el diálogo y la cooperación internacional, una postura que —según dijo— contrasta con la magnitud de la ofensiva militar. Para la vicepresidenta, este hecho evidenciaría la falta de una voluntad real por parte de Estados Unidos para una salida pacífica al conflicto.

En respuesta a la crisis, informó que el Estado activó todos sus mecanismos de defensa y que los cuerpos de seguridad, junto con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, permanecen desplegados para proteger la integridad territorial ante lo que calificó como una amenaza externa directa. Asimismo, exhortó a la ciudadanía a mantener la calma, preservar la unidad nacional y evitar la propagación de desinformación, promoviendo una articulación entre el poder policial, militar y popular.

Rodríguez también resaltó el respaldo expresado por gobiernos y actores internacionales de Asia, África, América Latina y el Caribe, al considerar que estas muestras de solidaridad fortalecen la posición del Ejecutivo venezolano frente a la ofensiva denunciada. Cerró su intervención con un mensaje de resistencia, asegurando que Venezuela no aceptará volver a una condición de subordinación frente a potencias extranjeras.

El discurso de la vicepresidenta refuerza la narrativa oficial de confrontación directa con Estados Unidos y busca consolidar un frente interno de cohesión política y social ante un escenario de máxima tensión. Sin embargo, sus declaraciones también evidencian la profundización de una crisis de alcance internacional, en la que las acusaciones de intervención militar y secuestro presidencial elevan el conflicto a un plano de extrema gravedad. La estrategia comunicacional del gobierno apunta a legitimar su posición en el ámbito internacional y a movilizar respaldo interno, aunque el impacto real de estas denuncias dependerá de la verificación independiente de los hechos y de la reacción concreta de la comunidad internacional.