AS3S1N4N A BALAZOS A HOMBRE DENTRO DE SU AUTO EN CARMEN DE LA LEGUA REYNOSO, CALLAO.

11/06/26.-

El crimen organizado vuelve a golpear al Callao. César Alejandro Chávez Delgado fue asesinado a balazos por presuntos sicarios cuando se encontraba dentro de su automóvil en el distrito de Carmen de la Legua Reynoso. El ataque, ejecutado a plena luz pública y con una violencia extrema, pone nuevamente en evidencia el avance de la criminalidad y la sensación de inseguridad que persiste en el primer puerto.

De acuerdo con las primeras investigaciones policiales, la víctima regresaba a su vivienda acompañado de una mujer cuando fue interceptado por dos sujetos armados que se desplazaban en una motocicleta. Sin mediar palabra, los atacantes dispararon directamente contra el vehículo, impactando el parabrisas y la ventana del conductor.

Testigos señalaron que el automóvil redujo la velocidad en una de las calles del distrito, momento que habría sido aprovechado por los delincuentes para acercarse y abrir fuego de manera consecutiva. La ferocidad del ataque quedó reflejada en el estado del vehículo, cuya luna lateral terminó completamente destruida por los impactos de bala.

La mujer que acompañaba a Chávez Delgado resultó herida en el brazo derecho tras ser alcanzada por fragmentos de proyectiles durante la balacera. Tras el atentado, vecinos de la zona intentaron auxiliar a las víctimas y trasladaron al dirigente chalaco en el mismo vehículo hasta el hospital San José. Sin embargo, los médicos confirmaron que llegó sin signos vitales.

Según información preliminar de la Policía, la víctima pertenecía a un sindicato de construcción civil del Callao, un sector históricamente golpeado por disputas internas, extorsiones y enfrentamientos vinculados al control de obras y cupos. Debido a ello, los investigadores manejan como principal hipótesis un presunto ajuste de cuentas.

Peritos de Criminalística encontraron nueve casquillos de bala en la escena del crimen, los cuales serán sometidos a peritajes balísticos para identificar el arma utilizada por los atacantes. Las autoridades descartaron inicialmente el robo como móvil del asesinato, debido a que no se registró el hurto de pertenencias ni del vehículo.

Este nuevo hecho de sangre vuelve a encender las alarmas sobre el incremento de ataques bajo la modalidad de sicariato en el Callao. La facilidad con la que los criminales actúan en espacios públicos y logran escapar evidencia no solo el nivel de organización de estas bandas, sino también las dificultades del Estado para contener la violencia urbana. Mientras las investigaciones continúan, la población chalaca enfrenta nuevamente el temor de convivir con una delincuencia cada vez más agresiva y letal.