27/06/26.-
La cifra de víctimas mortales por los devastadores sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el pasado miércoles continúa en ascenso y ya alcanza los 1.430 fallecidos, según informó este sábado el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. El balance también da cuenta de 3.238 personas heridas y más de 3.100 familias damnificadas, con el estado de La Guaira como uno de los principales focos de emergencia.
Rodríguez confirmó la magnitud del desastre al señalar que “a esta hora estamos contabilizando que 1.430 hermanos y hermanas han fallecido”, una cifra que evidencia la gravedad del impacto y la dificultad de las labores de rescate en las zonas afectadas.
En respuesta a la tragedia, el Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez ha movilizado un amplio operativo de emergencia que incluye a más de 30.000 efectivos entre militares, policías, rescatistas y personal sanitario. A este contingente se suman 1.600 rescatistas internacionales y un grupo de 16 médicos procedentes de Curazao, en un esfuerzo coordinado que busca acelerar la atención de heridos y la búsqueda de desaparecidos.
Paralelamente, se informó la distribución de 2.600 toneladas de alimentos y agua potable en La Guaira, mientras que se han iniciado coordinaciones con especialistas internacionales, incluyendo equipos de Estados Unidos, para evaluar y reforzar las operaciones de rescate en curso.
Sin embargo, las autoridades han advertido sobre el colapso vial en las zonas afectadas y han pedido a la población evitar desplazamientos particulares hacia La Guaira, con el fin de no entorpecer el ingreso de maquinaria pesada, ambulancias y equipos de emergencia. En su lugar, se ha exhortado a canalizar la ayuda mediante centros de acopio oficiales. Asimismo, el Poliedro de Caracas ha sido habilitado como punto de registro para organizar a los voluntarios civiles.
En medio del desastre, también se ha implementado una plataforma digital denominada “Desaparecidos Terremoto Venezuela”, que permite registrar y consultar información sobre personas no ubicadas. El sistema recopila datos como nombres, última ubicación conocida, características físicas y contactos, además de actualizar los casos cuando las personas son encontradas.
La herramienta se ha convertido en un recurso clave en la gestión de la crisis, al facilitar la conexión entre familias, rescatistas y ciudadanos. No obstante, la magnitud del desastre pone en evidencia no solo la vulnerabilidad estructural del país ante eventos sísmicos de gran escala, sino también los desafíos logísticos y de coordinación que enfrenta el Estado para responder con eficacia a una emergencia de esta magnitud.