118/07/26.-
El fiscal provincial de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de Madre de Dios, Américo Bautista Yama, fue detenido de manera preliminar por presuntamente favorecer a una organización vinculada a la minería ilegal. La intervención se produjo en el marco de una investigación que lo relaciona con Eneyser Fernández Pérez, alias «Brayan», señalado por las autoridades como presunto cabecilla de la banda criminal Los Sanguinarios de La Pampa.
El caso reaviva cuestionamientos sobre la permanencia del magistrado en el Ministerio Público. En septiembre de 2020, Bautista fue removido de su cargo como coordinador de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental de Madre de Dios luego de que su nombre apareciera en conversaciones interceptadas durante una investigación contra la organización criminal Los Hostiles de la Amazonía. Sin embargo, posteriormente fue reincorporado a sus funciones, una decisión que hoy vuelve a ser objeto de debate tras su captura.
De acuerdo con la investigación fiscal, Bautista afronta cargos preliminares por los presuntos delitos de organización criminal, encubrimiento real y tráfico ilícito de insumos químicos y maquinaria destinada a actividades de minería ilegal. La diligencia fue ejecutada por disposición de la Coordinación Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, con apoyo de la División de Investigación Contra el Crimen Organizado Ambiental de la Policía Nacional.
Durante el operativo también se realizó el allanamiento de un inmueble vinculado al investigado, además de la incautación de un vehículo, equipos celulares, dispositivos electrónicos y diversa documentación que será incorporada a las pesquisas para determinar el grado de participación del fiscal en los hechos que se le atribuyen.
El Ministerio Público señaló que estas acciones forman parte de la estrategia para combatir la minería ilegal y evitar la infiltración de redes criminales en las instituciones encargadas de perseguir este tipo de delitos. Bautista había participado anteriormente en operativos desarrollados en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata, uno de los principales focos de intervención contra la extracción ilegal de oro en Madre de Dios.
La investigación también se desarrolla en un contexto de intensificación de los operativos contra organizaciones criminales que controlan actividades ilícitas en La Pampa. Hace pocas semanas, la Policía capturó a 21 presuntos integrantes de la banda Los Guardianes de la Trocha, a quienes se les incautó armamento de largo alcance, miles de municiones, chalecos antibalas y equipos de comunicación. Según las autoridades, esta organización mantiene una disputa territorial con Los Sanguinarios de La Pampa por el control de la minería ilegal y el cobro de extorsiones.
La detención de un fiscal especializado en delitos ambientales representa un duro golpe para la credibilidad del sistema de justicia, especialmente en una región donde la minería ilegal ha logrado consolidar estructuras criminales con alto poder económico y capacidad de corrupción. El hecho de que el investigado haya sido apartado de su cargo en 2020 por antecedentes similares y posteriormente reincorporado abre interrogantes sobre los mecanismos de control interno y evaluación dentro del Ministerio Público. Más allá de la responsabilidad penal que deberá determinar la justicia, el caso evidencia la necesidad de fortalecer los filtros institucionales para evitar que organizaciones criminales logren infiltrar entidades llamadas precisamente a combatirlas.