SUSEL PAREDES: «COMO ES SU PRIMER TRABAJO, ESTOY SEGURA QUE, LE PONDRÁ MUCHO EMPEÑO»

18/07/26.-

La congresista Susel Paredes, actual candidata a la Alcaldía de Lima por el partido Ahora Nación, volvió a marcar distancia del fujimorismo con declaraciones cargadas de ironía al ser consultada sobre un eventual gobierno de Keiko Fujimori. Lejos de expresar un respaldo político, la parlamentaria utilizó un tono sarcástico para cuestionar la trayectoria laboral de la lideresa de Fuerza Popular.

«Le deseo lo mejor para que al Perú le vaya bien. Como es su primer trabajo, estoy segura de que le pondrá mucho empeño. Como toda persona que trabaja por primera vez en su vida, le pone entusiasmo a ese primer trabajo», afirmó Paredes, en un comentario que rápidamente generó repercusión por su evidente carga política.

La candidata municipal ha mantenido una postura crítica frente al fujimorismo durante su trayectoria parlamentaria. En reiteradas oportunidades ha sostenido que Fuerza Popular impulsó proyectos legislativos que, desde su perspectiva, resultaron perjudiciales para los intereses del país y favorecieron objetivos políticos antes que el bienestar ciudadano.

En declaraciones recientes, Paredes también cuestionó el papel de la bancada mayoritaria en el Congreso, al señalar que estaría promoviendo modificaciones legales con el propósito de facilitar un eventual gobierno de Keiko Fujimori. La legisladora sostuvo que existe una estrategia para remover posibles restricciones institucionales y adecuar el marco normativo en beneficio de la lideresa de Fuerza Popular.

Asimismo, recordó el autogolpe de Estado de 1992 durante el gobierno de Alberto Fujimori, señalando que aquel episodio significó un cambio profundo en el orden constitucional y legal del país. Según su interpretación, las reformas que actualmente impulsa la mayoría parlamentaria guardarían similitudes con ese proceso, al buscar modificar diversas normas antes del próximo cambio de gobierno.

Las declaraciones de Susel Paredes reflejan que la campaña electoral continúa polarizada y dominada por el enfrentamiento entre fuerzas políticas. El uso de la ironía como herramienta discursiva apunta a desacreditar a una rival electoral más que a debatir propuestas de gestión. Al mismo tiempo, sus cuestionamientos sobre las reformas impulsadas desde el Congreso evidencian la persistente desconfianza de un sector de la oposición respecto al papel del fujimorismo en la configuración del marco legal. No obstante, las afirmaciones sobre una supuesta estrategia para beneficiar a una futura administración constituyen una posición política que deberá sustentarse con hechos concretos y no únicamente con interpretaciones, en un contexto donde el debate democrático exige argumentos verificables y mayor discusión sobre políticas públicas.