23/06/26.-
El Seguro Social de Salud (Essalud) puso en marcha un plan especial para reducir la acumulación de cirugías y procedimientos cardiovasculares pediátricos en el Instituto Nacional Cardiovascular (Incor), una iniciativa que busca atender a 198 niños diagnosticados con enfermedades cardíacas complejas que actualmente esperan una intervención médica especializada.
El presidente ejecutivo de Essalud, Jaime Moreno Eustaquio, informó que la estrategia contempla disminuir en un 20 % la lista de espera de intervenciones de alta complejidad. Para alcanzar este objetivo, se ha programado la realización mensual de 10 cirugías a corazón abierto y 30 procedimientos de cardiología intervencionista, técnicas menos invasivas que permiten tratar diversas patologías sin necesidad de abrir el tórax.
La atención estará enfocada principalmente en menores de un año, grupo considerado de mayor riesgo debido a que concentra aproximadamente la mitad de los casos de enfermedades cardiovasculares infantiles. Entre las patologías más frecuentes figuran la Tetralogía de Fallot, las insuficiencias cardíacas y distintos tipos de estenosis que requieren atención oportuna para evitar complicaciones severas.
Según la entidad, esta medida permitirá reducir los tiempos de espera, optimizar la capacidad de respuesta del Incor y ampliar el acceso a tratamientos especializados para niños asegurados de diferentes regiones del país. Paralelamente, Essalud anunció la reactivación de equipos médicos de alta tecnología que permanecían inoperativos. Entre ellos destaca un tomógrafo ya habilitado en el Hospital Rebagliati, mientras que los sistemas de gammagrafía y cineangiografía entrarían en funcionamiento antes de mediados de julio.
La implementación de este plan representa una respuesta necesaria frente a una problemática que afecta directamente la salud y calidad de vida de cientos de niños con enfermedades cardíacas. Sin embargo, también evidencia una realidad preocupante: la existencia de una demanda acumulada que durante años no logró ser atendida con la rapidez requerida.
Las declaraciones de la propia gestión de Essalud revelan además fallas estructurales relacionadas con la planificación de proyectos y la demora en la puesta en funcionamiento de equipos médicos de alta tecnología. La paralización de estos recursos no solo implica una pérdida económica para el Estado, sino que puede traducirse en diagnósticos tardíos y tratamientos postergados para miles de pacientes.
Aunque el anuncio genera expectativas positivas, el verdadero desafío será garantizar la sostenibilidad de estas acciones en el tiempo. Reducir listas de espera es un paso importante, pero el sistema de salud también necesita fortalecer la prevención, la infraestructura hospitalaria y la gestión administrativa para evitar que el problema vuelva a repetirse en los próximos años.