MINISTRA LILY VÁSQUEZ DESTACA COMPROMISO EDUCATIVO CON ALIMENTACIÓN SALUDABLE

22/06/26.-

El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), encabezado por la ministra Lily Vásquez Dávila, oficializó la creación de un reconocimiento institucional para destacar la gestión de los Comités de Alimentación Escolar (CAE), responsables de supervisar y garantizar el servicio alimentario destinado a más de 4.1 millones de estudiantes en todo el país.

La medida, formalizada mediante resolución ministerial, busca resaltar el trabajo de directores, docentes, personal administrativo y padres de familia que integran los CAE, encargados de vigilar la calidad, distribución y transparencia del Programa de Alimentación Escolar. Según el sector, este reconocimiento se entregará de manera semestral y contará con criterios técnicos y presupuesto definido para fortalecer la mejora del servicio.

Durante el anuncio, realizado en el marco del Encuentro Nacional PAE: Excelencia CAE y Expoalimentación Escolar 2026, la ministra destacó el rol de la comunidad educativa en la lucha contra la deserción escolar, subrayando que la gestión compartida de la alimentación escolar es clave para la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo.

El evento contó con la participación de autoridades del Ejecutivo, el Congreso y entidades vinculadas a la nutrición y gestión pública, donde se premió a comités escolares de diversas regiones del país por su desempeño en la administración del programa alimentario.

Además, se desarrollaron espacios de análisis técnico e innovación, donde se abordaron mejoras en la cadena de suministro, control de calidad e inocuidad alimentaria, así como la incorporación de herramientas tecnológicas para la supervisión del servicio.

Desde una perspectiva crítica, aunque la iniciativa busca fortalecer la gestión alimentaria escolar y reconocer el trabajo comunitario, también plantea el reto de asegurar que estos reconocimientos se traduzcan en mejoras reales y sostenibles en la calidad del servicio. La efectividad del programa dependerá no solo del reconocimiento simbólico, sino de la capacidad del Estado para garantizar financiamiento, supervisión constante y transparencia en toda la cadena de distribución alimentaria escolar.