16/02/26.-
La emisión dominical del programa Panorama reveló un presunto vínculo laboral informal en el entorno del Congreso que vuelve a poner en cuestión los controles internos del Parlamento. El reportaje presentó el testimonio de Ana Diburcio Llufra, de 29 años, quien afirmó haber mantenido una relación de amistad y trabajo con el hoy presidente del Congreso, José Jerí, sin que exista contrato, registro administrativo ni vínculo formal con el Estado.
Según la investigación periodística, en 2022 la joven ingresó en al menos 24 oportunidades al despacho congresal de Jerí en un periodo de tres meses, cuando este integraba la bancada de Somos Perú. Los registros oficiales evidencian ingresos reiterados e incluso visitas sin hora de salida consignada. A ello se suma que, de acuerdo con la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria, Diburcio no registra estudios superiores concluidos, pese a haber cumplido funciones dentro de un despacho parlamentario.
Diburcio sostiene que su labor fue de apoyo y coordinación, y que recibió un pago mensual en efectivo proveniente del sueldo personal de Jerí, no de recursos públicos. Sin embargo, el caso deja abiertas serias interrogantes sobre la frontera entre lo personal y lo institucional, así como sobre la tolerancia del Congreso frente a prácticas informales que debilitan la transparencia. Aunque no se ha probado el uso de fondos estatales, la reiterada presencia de personal no acreditado en despachos oficiales expone vacíos de control que afectan la credibilidad del sistema parlamentario y refuerzan la percepción de informalidad en la gestión pública.