03/06/26.-
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) culminó el envío del material electoral destinado a la Segunda Elección Presidencial 2026 para los peruanos residentes en el extranjero. Un total de 1,859 paquetes fueron distribuidos, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, hacia las oficinas consulares que tendrán la tarea de abastecer los 219 locales de votación habilitados en 63 países.
Debido a las dificultades logísticas que representan algunos destinos, la Cancillería dispuso que funcionarios diplomáticos transportaran personalmente el material hacia ciudades estratégicas como La Habana, Moscú, Pretoria, Pekín y Leticia, con el objetivo de garantizar que los insumos lleguen a tiempo para la jornada electoral.
Además, se confirmó la instalación de siete centros de votación en seis países de Medio Oriente y la reorganización de 19 locales en distintas jurisdicciones, medida que busca responder al incremento de la participación de la comunidad peruana en el exterior. En la primera vuelta, más de 411 mil connacionales acudieron a las urnas, superando ampliamente el nivel de participación registrado en las elecciones de 2021.
La ONPE también aprobó las directrices que regularán el desarrollo del proceso fuera del país, incluyendo la capacitación de los actores electorales, la organización de la jornada, el escrutinio y el traslado de actas, labores que estarán a cargo de las oficinas consulares en coordinación con el organismo electoral.
Aunque el despliegue representa un importante esfuerzo logístico y evidencia el compromiso del Estado por garantizar el derecho al voto de los peruanos en el extranjero, el desafío continúa siendo elevar los niveles de participación. A pesar del incremento registrado en la primera vuelta, cerca de dos tercios de los electores habilitados fuera del país no acudieron a votar.
La organización del proceso refleja una mayor capacidad operativa de las instituciones, pero también deja en evidencia la necesidad de fortalecer las campañas de información y acercamiento a la comunidad migrante. Facilitar el acceso al sufragio es un avance, aunque el verdadero reto es lograr que más ciudadanos perciban que su voto tiene un impacto real en el futuro político del país.