03/06/26.-
El Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) marcó un precedente en la medicina peruana al realizar, por primera vez en el país, una compleja cirugía torácica asistida por tecnología robótica que permitió extirpar un tumor pulmonar sin necesidad de retirar completamente el órgano afectado.
La paciente, una mujer de 67 años procedente de Jaén, Cajamarca, fue diagnosticada con un tumor carcinoide bronquial que comprometía parte importante de sus vías respiratorias. Gracias a una intervención mínimamente invasiva conocida como «resección en manguito», el equipo médico logró eliminar la lesión y reconstruir el bronquio afectado, preservando parte del pulmón y evitando una neumonectomía, procedimiento que implica la extracción total del órgano.
La operación estuvo a cargo de especialistas del Departamento de Cirugía de Tórax del INEN, quienes destacaron que el uso de la cirugía robótica ofrece mayor precisión, reduce el trauma quirúrgico y acelera la recuperación del paciente. Seis meses después de la intervención, la paciente ha retomado sus actividades cotidianas y asegura que el tratamiento le devolvió la esperanza de vida.
Este avance representa un importante paso para la oncología peruana, especialmente considerando que el cáncer de pulmón continúa siendo una de las principales causas de muerte a nivel mundial y ocupa el segundo lugar en mortalidad por cáncer en el país.
Sin embargo, el logro también pone sobre la mesa una realidad persistente: el acceso a tecnologías de alta complejidad sigue siendo limitado y concentrado en pocos hospitales especializados. Mientras el INEN demuestra que el sistema público puede alcanzar estándares internacionales, miles de pacientes de regiones alejadas aún enfrentan largas esperas, falta de especialistas y dificultades para acceder a diagnósticos oportunos.
La experiencia de esta paciente evidencia que la innovación tecnológica puede transformar el tratamiento del cáncer, pero también revela la necesidad de ampliar la inversión en infraestructura, capacitación y descentralización de los servicios oncológicos. De poco sirve contar con tecnología de última generación si esta permanece al alcance de una minoría y no se convierte en una política pública capaz de reducir las brechas de atención en todo el país.