08/04/26.-
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones oficializó la actualización de su política de subsidios al transporte urbano en Lima y Callao mediante el Decreto Supremo n.° 009-2026-MTC, una medida que, según el Ejecutivo, apunta a garantizar la continuidad, eficiencia y seguridad del servicio en los Corredores Complementarios.
La norma plantea un nuevo esquema de sostenibilidad económica que, en teoría, busca aliviar el gasto de los usuarios, con énfasis en los sectores de menores ingresos. Para ello, se priorizan los subsidios a la demanda, es decir, apoyos directos como transferencias, vales o tarjetas recargadas dirigidas a la población más vulnerable.
De manera paralela, el decreto contempla subsidios a la oferta, destinados a las empresas operadoras. Este mecanismo, calificado como excepcional, permitiría cubrir costos operativos clave o financiar la renovación de flota, con el argumento de evitar incrementos en las tarifas y sostener la accesibilidad del servicio.
Además, la disposición introduce herramientas de control como un sistema de contabilidad regulatoria y encarga a la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao la elaboración de reportes técnicos anuales sobre el uso de los recursos y las acciones implementadas.
No obstante, aunque el Gobierno asegura que el financiamiento provendrá de los presupuestos institucionales existentes —sin requerir recursos adicionales del tesoro público—, la medida abre interrogantes sobre su viabilidad real y su impacto sostenido en el tiempo. La experiencia previa en subsidios al transporte en el país ha evidenciado limitaciones en la fiscalización, riesgos de ineficiencia en la asignación de recursos y una débil mejora en la calidad del servicio.
En ese contexto, la actualización de esta política representa un intento por modernizar el sistema de transporte urbano, pero también expone el desafío estructural de equilibrar apoyo estatal, eficiencia operativa y una verdadera mejora en la experiencia del usuario.